21 de julio de 2008

Usar fotoprotector solar en los párpados y lentillas con filtro de rayos uva, consejos para cuidar los ojos en verano

Conjuntivitis, úlceras o traumatismos al realizar actividades deportivas, entre las patologías oftalmológicas más frecuentes

MADRID, 21 Jul. (EUROPA PRESS) -

El uso de fotoprotector solar también en los párpados y lentes de contacto con filtro de rayos uva son algunas de las medidas con las que se evitaría la aparición de patologías oftalmológicas frecuentes en verano, como conjuntivitis, úlceras o los traumatismos derivados de impactos recibidos al realizar actividades deportivas, según la oftalmóloga del Hospital de Madrid Norte Sanchinarro Sofía García.

La experta explicó estas recomendaciones durante la 'Jornada de Patologías del Verano' que organizó en el Hospital de Madrid Norte Sanchinarro el Grupo Hospital de Madrid (HM) y el Instituto Novartis de Comunicación en Biomedicina (INCB) y donde también participó la doctora Iolanda Prats Gaelles, dermatóloga también de este centro.

Otros consejos de la doctora García para cuidar nuestros ojos en verano son utilizar gafas de sol con filtro homologado y gorras o viseras que protejan del sol, limitar la exposición solar, evitar el uso de lentillas en el mar o la piscina o utilizar periódicamente colirios para aliviar la sensación de sequedad e irritación ocular.

Asimismo, recomienda no sumergir la cabeza bajo el agua si se ha sufrido una intervención ocular en las últimas tres semanas, lavar los ojos con abundante agua ante la entrada en los mismos de cualquier agente externo, no automedicarse y usar gafas protectoras con lentes de material orgánico durante la práctica de deportes, especialmente la natación.

EVITAR LOS TRAUMATISMOS EN EL DEPORTE

Según explicó la oftalmóloga, estas medidas "evitarían la aparición de patologías oftalmológicas tan frecuentes en verano como las conjuntivitis irritativas, bacterianas o víricas, las queratitis o úlceras en portadores de lentillas o los traumatismos derivados de impactos al realizar actividades deportivas".

"Otros riesgos oftalmológicos más graves cuya prevalencia puede aumentar en el periodo estival son el ojo seco; las cataratas; la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), que implica una pérdida de visión central por pérdida celular del ojo, o los tumores vasocelulares en la zona de la ojera y las metástasis de melanomas", advirtió la doctora García.

Por su parte, la doctora Prats recordó que exposición solar prolongada "produce quemaduras solares que derivan en enrojecimiento, ampollas, necrosis de la epidermis y, en su máxima gravedad, cáncer de piel, melanomas y envejecimiento precoz de la piel".

De ahí la necesidad de utilizar fotoprotectores que disminuyen el riesgo de quemaduras solares, elegidos en función del fototipo de piel de cada persona. "En España los más frecuentes son el II y el III y aplicados en gran cantidad, unos 30 minutos antes de la exposición solar, así como de reaplicarlos cada dos horas", precisó.

EVITAR REACCIONES FOTOTÓXICAS

Para la especialista, son más peligrosas las exposiciones intermitentes y largas que las breves y usar fotoprotector "no significa que se pueda alargar la exposición al sol".

Especial cuidado merecen los niños pequeños, en cuyo caso, "los fotoprotectores deben ser de grado más alto, resistentes al agua y a la fricción", desaconsejándose llevarles a la playa cuando tienen menos de 6 meses, las personas con patologías dermatológicas previas y aquellas con fototipo de piel I (el más claro), añadió Prats.

Otros consejos dermatológicos destacados por la doctora Prats fueron no aplicar perfumes ni cremas perfumadas antes de la exposición al sol para evitar reacciones fototóxicas; valorar un consejo dermatológico previo a la misma en personas con factores de riesgo cutáneos y no automedicarse.

Asimismo, insistió en la importancia de acudir al dermatólogo ante la aparición de cualquier problema posterior a la exposición solar o ante picaduras de insectos cuyo tamaño aumente o provoque edema o fiebre. Además, recomienda cuidar los pies durante la época estival, manteniéndolos secos después del baño, evitando caminar descalzo por zonas de riesgo y utilizando un calzado cómodo y transpirable.