Los tramposos son percibidos como menos competentes

Los tramposos son percibidos como menos competentes
2 de febrero de 2018 GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / NLSHOP

   MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Si vieras a alguien robando un artículo caro de una tienda, ¿pensarías que es menos capaz de realizar su trabajo? La mayoría de la gente así lo cree, según revela una investigación dada a conocer por la Asociación Americana de Psicología, cuyas conclusiones se detallan en un artículo publicado en 'Journal of Personality and Social Psychology'.

   "Aunque se puede argumentar que el comportamiento moral de un individuo es, o debería ser, irrelevante para su competencia general, encontramos un apoyo consistente de que el comportamiento inmoral reduce los juicios sobre la competencia de las personas", dice la autora principal Jennifer Stellar, de la Universidad de Toronto, en Canadá.

   Stellar y su coautor, Robb Willer, de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, llevaron a cabo una serie de seis experimentos con más de 1.500 participantes. A través de estos ensayos, los investigadores representaron a individuos que actuaban inmoralmente en escenarios hipotéticos (por ejemplo, hurto en tiendas), actuando egoístamente en juegos económicos, haciendo trampa en una tarea de laboratorio o recibiendo bajas calificaciones morales de sus compañeros de trabajo.

   Se pidió a los participantes que calificaran su percepción de la competencia o competencia general de cada persona en una tarea. Por ejemplo, en un experimento, se preguntó a los participantes cómo de bueno pensaban que era el hipotético individuo en su trabajo en una escala de 1 a 10. Para algunos individuos, se les presentó información que indicaba que el individuo había cometido una transgresión moral (por ejemplo, robar dinero de un bote con donaciones) o que había actuado moralmente (por ejemplo, donar dinero a una organización benéfica).

   En cada uno de estos experimentos, los participantes clasificaron consistentemente a las personas que habían cometido transgresiones morales como menos capaces de hacer su trabajo, completar tareas específicas o ser generalmente competentes. También detectaron que estos efectos no solo representaban un efecto de halo, por lo que las personas que actuaban inmoralmente eran simplemente menos queridas y, por lo tanto, se les percibía como peores en todos los sentidos, como ser menos competentes.

SE SUELE PENSAR QUE LAS PERSONAS INMORALES TIENEN BAJA INTELIGENCIA SOCIAL

   Stellar dice estar sorprendida por los resultados porque en uno de sus primeros experimentos, los científicos preguntaron a los participantes si la moralidad era relevante para determinar la competencia. "Descubrimos que la mayoría de las personas calificaron el comportamiento inmoral en la vida privada como irrelevante para determinar la destreza de las personas en su trabajo. Esencialmente, las personas dijeron que no pensaban que usarían la información moral de esa manera, pero cuando se les proporcionó esos datos, lo hicieron", detalla.

   La evidencia adicional sugirió que los individuos inmorales fueron vistos como menos competentes porque sus acciones les hicieron ser vistos como de baja inteligencia social. "La inteligencia social a menudo se concibe como la capacidad de gestionar situaciones sociales complejas --apunta Stellar--. Incluye características como tomar las perspectivas de los demás, ser adaptable, gestionar las impresiones de uno mismo y adherirse a las normas sociales establecidas. Una persona socialmente inteligente entendería cuándo y por qué un compañero de trabajo está enojado y gestionará eficazmente la respuesta emocional potencialmente destructiva de su compañero de trabajo".

   En una prueba, contrarrestaron las preocupaciones sobre la inteligencia social al decirles a algunos participantes que los compañeros de trabajo de la hipotética persona le calificaban como elevado en inteligencia social. "Descubrimos que cuando los objetivos recibían altas calificaciones de inteligencia social, los objetivos inmorales ya no se percibían como menos competentes que los objetivos morales", afirma Stellar.

   Aunque es necesario realizar más investigaciones, Stellar considera que los resultados sugieren que las personas ven a los individuos inmorales, pero socialmente inteligentes, como maquiavélicos, astutos y estratégicos, en lugar de socialmente incompetentes.