9 de junio de 2011

Tomar anfetaminas aumenta un 61% el riesgo de sufrir ataque cardiaco

Tomar anfetaminas aumenta un 61% el riesgo de sufrir ataque cardiaco
EUROPA PRESS

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Cardiología (SEC) advierte, con motivo de la época de exámenes, que el consumo de anfetaminas incrementa en un 61 por ciento el riesgo de sufrir un ataque cardiaco, según constata un estudio publicado en 'American Heart Journal' y realizado por la Universidad de Texas sobre una muestra de 3 millones de sujetos hospitalizados por el consumo de estas sustancias.

"Las anfetaminas aumentan el ritmo cardiaco y la presión arterial, facilitando la aparición de arritmias o sacando a la luz arritmias relacionadas con canalopatías o los cuadros de preexcitación previamente ocultas", explica el miembro de la SEC y jefe del servicio de cardiología del Hospital General de la Defensa de Zaragoza, Emilio Luengo.

Asimismo, otro estudio, realizado también por la Universidad de Texas, analizó los datos médicos de 31 millones de personas de entre 18 y 49 años, hospitalizadas entre 1995 y 2007 a causa de la ingesta de anfetaminas. Los resultados indican que este fármaco multiplica las posibilidades de lesionar de modo letal a la aorta, que es la arteria principal del cuerpo humano.

Por otro lado, en el caso de que los estudiantes opten por estimular sus capacidad cognitivas con sustancias menos adictivas, esta sociedad advierte de que, en abuso, también pueden resultar perjudiciales para las salud.

En este sentido, sobre el consumo de bebidas energéticas indica que están indicadas para ser ingeridas tras la práctica de ejercicio físico y no mental. De modo que, si se toman sin justificación y en cantidades muy elevadas, la tensión arterial puede elevarse o, en casos extremos, incluso puede llegar a producirse una insuficiencia cardiaca.

CONSEJOS SALUDABLES

Por todo ello y con la finalidad última de mejorar el rendimiento, la SEC recomienda tomar medidas mucho más sencillas y saludables como respetar los periodos de descanso cada dos horas de estudio y seguir una alimentación cardiosaludable, rica en hidratos de carbono, minerales (cromo, litio, magnesio, potasio, selenio, silicio, zinc) y vitaminas B y E.

Con estas medidas se mejoran las capacidades de concentración y de rememoración, ya que el cerebro absorbe hasta el 20 por ciento de la energía que aportan los alimentos, de manera que la dieta resulta "esencial" para alimentarlo, especialmente en los periodos de evaluaciones.