30 de mayo de 2011

Las terapias respiratorias domiciliarias permiten al SNS un ahorro de más de 300 millones anuales

Las terapias respiratorias domiciliarias permiten al SNS un ahorro de más de 300 millones anuales
EUROPA PRESS

PwC y FENIN realizan un estudio sobre la eficiencia y los beneficios de la oxigenoterapia o los tratamientos ventilatorios en el hogar

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

Las terapias respiratorias domiciliarias son claves para mejorar el manejo de algunas dolencias respiratorias como la apnea del sueño o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), al tiempo que permiten un ahorro anual para el Sistema Nacional de Salud (SNS) de más de 300 millones de euros.

Así se desprende de los resultados de un estudio sobre la eficiencia y los beneficios de estas terapias realizado por PwC en colaboración con la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN), que revela sin embargo que su uso no está generalizado ya que sólo cubre a uno de cada tres pacientes que lo necesitan.

En el estudio se ha analizado el uso de los tratamientos ventilatorios del síndrome de apnea obstructiva del sueño (CPAP), la oxigenoterapia crónica y la ventilación mecánica, con los que cada año se tratan a alrededor de medio millón de personas.

El primero de ellos está indicado en la mayoría de casos (88%) para pacientes con apnea hipopnea del sueño, mientras que el 65 por ciento de la oxigenoterapia domiciliaria va dirigida a pacientes con EPOC severa. Por su parte, más del 60 por ciento de los pacientes tratados con ventilación mecánica padecen EPOC hipercápnica o síndrome de hipoventilación-obesidad (SHO).

El problema, y según ha explicado el director de Sanidad de PwC, Ignacio Riesgo, es que pese a que en 2010 se deberían haber registrado 1,2 millones de tratamientos asociados a estas enfermedades, únicamente se administraron el 31 por ciento.

Todo ello pese a que el coste estimado de tratar a este medio millón de personas con terapias respiratorias domiciliarias es de 380 millones de euros, menos del 0,5 por ciento del presupuesto sanitario.

No obstante, analizando el coste que conllevan para el sistema los pacientes tratados y los no tratados con cada una de estas terapias, se observa que los pacientes con tratamiento domiciliario permitieron un ahorro de 302 millones de euros en 2010.

"NO TRATAR ES MÁS CARO QUE TRATAR"

Según asegura la secretaria general de Fenin, Margarita Alfonsel, "no tratar al paciente acaba siendo más caro que hacerlo", de ahí que haya que impulsar el uso de estas terapias cuando, además, también han demostrado ser eficaces para el manejo de dichas patologías.

La mayor diferencia se observa en el uso de la ventilación mecánica en pacientes con EPOC hipercápnica, ya que permite reducir los costes de la enfermedad en un 58 por ciento de media (pasando de los 43.855 euros que cuesta el paciente no tratado a los 18.319 euros en pacientes tratados).

En el caso de la oxigenoterapia, su uso permite un ahorro medio del 29 por ciento en el manejo de la EPOC severa, mientras que el uso de los CPAP reduce el coste un 16 por ciento de media.

El estudio también ha analizado el posible impacto de estas terapias con una mayor implantación de las mismas. Así, si en lugar de cubrir al 31 por ciento de quienes las necesitan se consigue tratar a la mitad de estos pacientes, el ahorro para el SNS se incrementaría unos 80 millones anuales más, pasando de los 302 a los 386 millones de euros.

"CONSIDERABLE" MEJORA DE LA CALIDAD DE VIDA

Además, en todos los casos se observó un "considerable" incremento de la calidad de vida y satisfacción del paciente, además de esta reducción del coste por usuario motivado por un "mejor estilo de vida y la reducción de las hospitalizaciones innecesarias".

Según ha destacado la presidenta del Comité de Relaciones Institucionales de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), Emilia Barrot, las terapias respiratorias domiciliarias "han cambiado radicalmente la calidad de vida del paciente" y, en algunos casos, como con la oxigenoterapia, "también supone una aumento de la supervivencia".

Para esta experta, los retos de futuro pasan por "la correcta identificación, diagnóstico y tratamiento de los pacientes" y, en los pacientes ya tratados, por "la correcta asistencia, así como el cumplimiento y adherencia al tratamiento".

Para ello, y según ha explicado la exministra de Sanidad y coordinadora de Participación Social del PP, Ana Pastor, es necesario "mejorar la formación de los profesionales" en el manejo y seguimiento domiciliario de estas patologías.