6 de junio de 2019

Tener un sueño irregular aumenta el riesgo de obesidad y diabetes

Tener un sueño irregular aumenta el riesgo de obesidad y diabetes
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / YANYONG KANOKSHOTI

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio ha encontrado que no tener un horario regular para acostarse y despertarse y dormir cada noche de manera diferente puede suponer un mayor riesgo de obesidad, colesterol alto, hipertensión, niveles altos de azúcar en la sangre y otros trastornos metabólicos. De hecho, por cada hora de variabilidad entre el momento de acostarse y el tiempo de dormir, una persona puede tener hasta un 27% más de probabilidades de experimentar una anomalía metabólica.

Los resultados del estudio, financiado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI), que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, han sido publicados en la revista 'Diabetes Care'.

"Muchos estudios anteriores han demostrado la relación entre el sueño insuficiente y el mayor riesgo de obesidad, diabetes y otros trastornos metabólicos --explica el autor del estudio, Tianyi Huang, epidemiólogo de la División de Medicina de la Red Channing en el Brigham and Women's Hospital, de Boston--. Pero no sabíamos mucho sobre el impacto del sueño irregular. Nuestra investigación muestra que, incluso después de considerar la cantidad de sueño de una persona y otros factores del estilo de vida, la diferencia de una noche a otra en la hora de dormir o la duración del sueño multiplica el efecto metabólico adverso".

Para el estudio actual, los investigadores siguieron a 2.003 hombres y mujeres de 45 a 84 años, que participaron en el Estudio Multiétnico de Aterosclerosis (MESA) financiado por el NHLBI. Los participantes fueron estudiados durante una media de seis años para descubrir las asociaciones entre la regularidad del sueño y las anomalías metabólicas.

Para asegurar la medición objetiva de la duración y calidad del sueño, los participantes usaron relojes de pulsera medidores de actividad para seguir de cerca los horarios de sueño durante siete días consecutivos. También mantuvieron un diario de sueño y respondieron a cuestionarios estándar sobre sus hábitos de dormir y otros factores relacionados con el estilo de vida y la salud. Los participantes completaron el seguimiento entre 2010 y 2013 y fueron seguidos hasta 2016 y 2017.

"Las métricas objetivas y un tamaño de muestra grande y diverso son los puntos fuertes de este estudio
--destaca Michael Twery, director del Centro Nacional de Investigación de Trastornos del Sueño del NHLBI--. Al igual que la capacidad del estudio de considerar no solo los factores actuales, sino también realizar un análisis prospectivo que nos permitió evaluar si los patrones de sueño irregular podrían vincularse a futuras anomalías metabólicas".

La hipótesis de los investigadores de que existían tales asociaciones, resultó ser correcta. Las personas con mayores variaciones en la hora de acostarse y en el tiempo de sueño tuvieron una mayor prevalencia de problemas metabólicos, y estas asociaciones persistieron después de ajustar la duración promedio del sueño. Este fue también el caso cuando observaron a los participantes que desarrollaron trastornos metabólicos durante los 6,3 años de seguimiento.

Los resultados prospectivos mostraron que las variaciones en la duración del sueño y la hora de acostarse precedieron al desarrollo de la disfunción metabólica. Según los autores, esto proporciona algunas pruebas que apoyan un vínculo causal entre el sueño irregular y la disfunción metabólica.

Los participantes cuya duración de sueño varió más de una hora tenían más probabilidades de ser afroamericanos, trabajar horarios no diurnos, fumar y tener una duración más corta del sueño. También tenían síntomas más altos de depresión, ingesta calórica total e índice de apnea del sueño.

El aumento de la duración del sueño o la variabilidad a la hora de acostarse se asociaron en gran medida con múltiples problemas metabólicos y simultáneos, como un menor colesterol HDL y una mayor circunferencia de la cintura, presión arterial, triglicéridos totales y glucosa en ayunas.

"Nuestros resultados sugieren que mantener un horario regular de sueño tiene efectos metabólicos beneficiosos", dijo la doctora Susan Redline, médico principal de la División de Trastornos del Sueño y Circadiano en el Hospital de Brigham and Women's. "Este mensaje puede enriquecer las estrategias actuales de prevención de enfermedades metabólicas que se centran principalmente en promover el sueño suficiente y otros estilos de vida saludables".

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