El Síndrome de Boca Ardiente, una patología de origen desconocido

El Síndrome de Boca Ardiente, una patología de origen desconocido
9 de noviembre de 2018 GETTY IMAGES / SHARON DOMINICK

MADRID, 9 Nov. (EDIZIONES) -

La Clínica Mayo estadounidense señala que el Síndrome de boca ardiente es el término médico para referirse al ardor constante (crónico) o recurrente en la boca sin una causa obvia. "Esta molestia puede afectar la lengua, las encías, los labios, la parte interna de los pómulos, el techo de la boca o áreas generalizadas de toda la boca. La sensación de ardor puede ser grave, como si te hubieras quemado la boca", advierte.

La glosodinia, también denominada estomatodinia, disestesia oral, o síndrome de boca ardiente, entre otras denominaciones, puede afectar a cualquier persona, a cualquier edad, con una prevalencia muy variable (2-5 %, o incluso hasta 24 % de la población general), precisa la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

"Es muy infrecuente en personas menores de 30 años y existe un claro predominio por el sexo femenino, con una proporción de 7-33 mujeres frente a 1 varón. Aparece de forma característica en mujeres adultas de edad media (50-70 años) y más típicamente en mujeres peri y posmenopáusicas, con una frecuencia variable (10-40 % de ellas). A pesar de esta mayor prevalencia en mujeres, no es excepcional su presencia en varones de edad avanzada", subrayan.

En una entrevista con Infosalus, y desde la Sociedad Española de Odontología y Estomatología (SEEYO), su presidenta Rosa Marco explica que se trata de una patología bucal caracterizada por una sensación de ardor intrabucal.

"Es una patología bucal, cuyo origen todavía se desconoce, que se caracteriza por una sensación de ardor intrabucal. Puede estar acompañada de una disminución de la cantidad de saliva y de una alteración del sentido gustativo (xerostomía y disgeusia)", añade.

Según indica, es un trastorno complejo de diagnosticar y por ello ve fundamental la coordinación entre médico y odontólogo. "Suele aparecer de forma espontánea y evoluciona de forma crónica. Los síntomas son: sensación de picor, ardor, hormigueo o escozor. En fases iniciales se puede manifestar de forma puntual, afectando a punta o laterales de la lengua, así como a otras partes de la cavidad bucal, sobre todo a las mucosas yugales", describe la especialista de la SEEYO.

En concreto precisa que existen dos tipos:

-Síndrome de Boca Ardiente Primario: Cuando no se identifica clínicamente con alteraciones sistémicas.

-Síndrome de Boca Ardiente Secundario: producido por hongos o bacterias, algún déficit vitamínico, anemia, diabetes o factores locales como hábitos o parafunciones, bruxismo o mala higiene bucal. También se ha asociado con factores mecánicos (prótesis mal ajustadas, dientes rotos) tabaquismo o estrés. En ocasiones se relaciona también con la ingesta crónica de fármacos o con trastornos del sueño.

"El tratamiento se basa en controlar y disminuir los síntomas. Lo primero es descartar los factores mecánicos, factores irritativos locales y parafunciones. Para evitar el bruxismo y parafunciones se puede colocar una Férula de Michigan", agrega.

Mientras, para minimizar el roce de los dientes contra la lengua o mucosas se puede colocar protectores bucales de silicona. "Muy importante es mantener una perfecta higiene bucal", advierte la especialista de la SEEYO.

En ocasiones dice que se puede recurrir a fármacos ansiolíticos y ayudarse de productos tópicos con sustancias humectantes, es decir, colutorios o geles que además estimulen la secreción salivar, para mejorar la calidad de vida de estos pacientes ya que llega a ser muy limitante", agrega Marco. Es más, sostiene que es muy importante que el paciente tenga confianza en su dentista y sea consciente de que no hay un tratamiento específico.

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