10 de noviembre de 2015

Sibilancias asociadas al virus respiratorio sincitial en prematuros tardíos persisten al menos hasta los 5 años

Sibilancias asociadas al virus respiratorio sincitial en prematuros tardíos persisten al menos hasta los 5 años
HOSPITAL INFANTIL DE CINCINNATI

MADRID, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

La hospitalización por el virus respiratorio sincitial en los prematuros tardíos es el principal factor de riesgo para el desarrollo de sibilancias en los primeros años de vida, según una investigación que, además demuestra que estas sibilancias persisten, al menos, hasta los 5 años.

El estudio, que ha sido presentado por el doctor Xavier Carbonell-Estrany, consultor senior del Servicio de Neonatología del Hospital Clínic y coordinador del IRIS Grupo de estudio, en la XII edición del Congreso Mundial de Medicina Perinatal, una reunión bianual organizada por la Asociación Mundial de Medicina Perinatal (WAPM), ha sido realizado con la colaboración de la compañía biofarmacéutica AbbVie.

El estudio SPRING analiza la morbilidad respiratoria a largo plazo en prematuros tardíos (32 y 35 semanas de edad gestacional) hospitalizados por virus respiratorio sincitial (VRS). Se trata de una investigación española multicéntrica que ha comparado la incidencia de sibilancias durante los cinco primeros años de vida sobre una muestra de 125 niños hospitalizados por VRS versus 362 de grupo control.

El resultado principal del SPRING es que las sibilancias asociadas con la enfermedad grave por VRS persisten al menos hasta los 5 años, con la consiguiente reducción de la función pulmonar y el aumento de la utilización de recursos sanitarios. En palabras del investigador principal, "la hospitalización por el virus en el primer año de vida fue el factor de riesgo más significativo para el desarrollo de sibilancias, lo que genera una gran carga asistencial".

En concreto, la incidencia de sibilancias en los niños que habían sido hospitalizados por VRS fue significativamente mayor que en los niños del grupo control. Casi la mitad (46,7%) tuvo sibilancias recurrentes en comparación con alrededor de una cuarta parte de los no hospitalizados por VRS (27,4%). Además, en estos niños la aparición de sibilancias recurrentes se produjo antes (media de aparición: 4,69 vs 5,29 años, respectivamente).

"Estos resultados están en línea con estudios anteriores, como el MAKI, que había demostrado una asociación entre la infección por VRS y sibilancias en la primera infancia en prematuros tardíos", apostilla el doctor Carbonell-Estrany.

Entre los objetivos secundarios del estudio se encontraban, además de medir el uso de recursos sanitarios, evaluar por primera vez la calidad de vida en estos niños prematuros hospitalizados por VRS. "Hemos visto que estos niños tienen una calidad de vida significativamente inferior en los años 4 y 5 de su vida", añade.

UTILIZACIÓN DE RECURSOS

La misma conclusión se extrae de la utilización de recursos sanitarios. Una mayor proporción estadísticamente significativa de los hospitalizados requirió atención ambulatoria (84% vs. 66,3%, respectivamente) y de emergencia (62,4% vs. 33,7%), además de uso de medicamentos y antibióticos.

"El impacto del VRS no se limita solo al primer año de la vida, sino que para poder cuantificar adecuadamente lo que supone esta infección debe tenerse en cuenta al menos estos primeros 5 años", añade.

Respecto a la prevención de las infecciones respiratorias en los niños prematuros tardíos, el doctor Carbonell-Estrany ha recordado que los niños de este estudio fueron seleccionados del FLIP2, un estudio realizado para validar los factores de riesgo de hospitalización por VRS en una muestra de 5.441 niños prematuros nacidos entre las 32 y 35 semanas entre 2005 y 2006 en 37 hospitales españoles.

La Sociedad Española de Neonatología (SENeo) concluyó que en esta población la administración de la inmunoprofilaxis mensual, como medida profiláctica que ha demostrado su eficacia, reduce el riesgo de ingreso hospitalario y la gravedad de los cuadros respiratorios de forma significativa.

"Con el fin, por tanto, de reducir los costes socioeconómicos y emocionales causados por el virus en los niños y sus familias, es necesario poner en práctica las medidas profilácticas recogidas en la Guía de Práctica Clínica sobre Bronquiolitis Aguda del Ministerio de Sanidad", ha añadido el experto, quien recuerda que es importante educar a los padres y cuidadores de estos niños para evitar la reinfección.