¿Ser padres tras la quimioterapia?

Quimioterapia
FLICKR PHIL AND PAM GRADWELL
Actualizado: sábado, 14 mayo 2016 9:22

   MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -

   La quimioterapia y radioterapia puede destruir las células germinales en ovarios y testículos, provocando así infertilidad en las personas que han superado un cáncer, según ha alertado el especialista en Ginecología y Medicina de la Reproducción en la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, Juan Ordás.

   "Una de las consecuencias de la quimioterapia y a veces, también de la radioterapia, es la destrucción de las células germinales en los ovarios y en los testículos. Esta complicación pasa muchas veces desapercibida para el paciente y para el médico, preocupados ambos por lograr la curación y la supervivencia, pero se debe de advertir", ha recalcado el experto.

   La importancia de esta advertencia radica en que existe la posibilidad de preservar la fertilidad el paciente, antes de comenzar con la quimioterapia o con la radioterapia, a través de la congelación de los gametos, tanto en el caso de los hombres, como de las mujeres.

DIFERENCIAS ENTRE HOMBRES Y MUJERES

   No obstante, existen algunas diferencias respecto a los pasos a seguir según se trate de un paciente masculino o femenino. Y es que, según ha explicado el doctor, en el caso de los hombres el camino es "fácil" ya que basta con que el enfermo deje varias muestras de semen en el laboratorio.

   En este caso, el procedimiento pasa por un estudio previo de valoración del semen, y si es de buena calidad, pasa a congelarse en nitrógeno líquido, donde puede permanecer de forma indefinida hasta el momento de su utilización. Así, cuando la pareja decida hacer uso del mismo, se le realizará una inseminación a la mujer o bien se optará por una fecundación in vitro con óvulos de la pareja.

   "La congelación y descongelación del semen altera muy poco los parámetros seminales y es apto para conseguir fecundación y embarazo en varias ocasiones. Y este procedimiento tan solo va a retrasar el inicio del tratamiento del cáncer en unos pocos días", ha recalcado Ordás.

   Ahora bien, en el caso de la mujer el proceso es "un poco más largo", ya que previamente a la extracción de los óvulos, o en este caso de los ovocitos, hay que hacer una estimulación de los ovarios con inyecciones de gonadotropinas, que permiten fabricar un mayor número de ovocitos para su extracción por punción folicular.

   "Se trata de un tratamiento hormonal que no tiene ninguna influencia en el tumor, lo único que ocurre es que hay que retrasar dos o tres semanas el inicio de la quimioterapia o de la radioterapia, pero no es un plazo que suponga un riesgo para la paciente", ha enfatizado el doctor, para recalcar que, tras la extracción de los ovocitos, estos son igualmente congelados en nitrógeno líquido, mediante un procedimiento "totalmente seguro" que se denomina vitrificación.

   De esta forma, permanecerán en el banco de tejidos hasta el momento en que la mujer, ya curada, decida el momento ideal de su fecundación y se proceda a la colocación de los embriones dentro de su útero. "Este órgano, el útero, no se altera por efecto de la quimioterapia. Puede responder a los tratamientos hormonales como lo hace cualquier útero sano y albergar un embarazo de nueve meses sin complicaciones", ha zanjado el doctor Ordás.