14 de noviembre de 2014

La salud bucodental ayuda a reducir las complicaciones asociadas a la diabetes

La salud bucodental ayuda a reducir las complicaciones asociadas a la diabetes
JCCM

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

La salud bucodental ayuda a reducir las complicaciones asociadas a la diabetes, según ha informado el Consejo General de Dentistas con motivo de la celebración del Día Mundial de la enfermedad.

Y es que, diversos estudios han demostrado que hay una relación directa entre diabetes y enfermedad periodontal y que, además, esta relación es bidireccional.

De este modo, tal y como han alertado los dentistas, la enfermedad periodontal no solo podría perjudicar el control de la glucemia en los diabéticos, sino que, además, la diabetes también contribuye a aumentar el riesgo de sufrir enfermedades periodontales.

En concreto, el Consejo ha informado de que los pacientes con enfermedad periodontal podrían tener diabetes de tipo 2 con mayor frecuencia que aquellos con las encías sanas, teniendo además un mayor riesgo de sufrir las complicaciones asociadas a la misma.

Por su parte, prosigue, los diabéticos con periodontitis avanzada tendrían un riesgo de sufrir complicaciones vasculorrenales y cardiovasculares severas tres veces mayor que los diabéticos sin periodontitis. "En los diabéticos con periodontitis, y debido a la disfunción vascular generalizada asociada a aquella, la posibilidad de insuficiencia renal irreversible es de cinco veces mayor que en los diabéticos con las encías sanas", han alertado los dentistas.

En cuanto a los adultos con diabetes mal controlada, han comentado que éstos tienen un riesgo tres veces más alto de tener enfermedad periodontal que aquellos que no tienen diabetes o la tienen controlada.

Además, han avisado de que la enfermedad periodontal progresa "más rápido" en diabéticos mal controlados y, aunque con mucha "menor frecuencia y relevancia", también podrían sufrir otro tipo de problemas bucales como infecciones oportunistas como la candidiasis oral, boca seca, síndrome de ardor bucal, agrandamiento de las glándulas salivales, infecciones después de una extracción dentaria, o alteraciones en la percepción del gusto.

Por todo ello, han recomendado acudir al dentista dos veces al año, extremar la higiene oral y, acudir al consulta "de inmediato" ante la sospecha de cualquier lesión o alteración de la boca.