11 de marzo de 2009

La sal puede actuar como antidepresivo natural

La sal puede actuar como antidepresivo natural
EP

CHICAGO, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

La mayor parte de la gente consume demasiada sal y la razón puede no ser otra que su ingesta nos hace sentirnos en mejor estado de ánimo. Un psicólogo de la Universidad de Iowa ha observado en un estudio de laboratorio que cuando las ratas presentan un déficit de cloruro de sodio, la común sal de mesa, se asustan de actividades que habitualmente les resultan atractivas, tales como beber una sustancia dulce o presionar una barra que les proporciona sensación de placer a sus cerebros.

"Las cosas que normalmente serían palcenteras para las ratas no provocaron el mismo grado de deleite, lo que nos lleva a creer que un déficit de sal y el ansia asociado con ello puede inducir a padecer uno de los síntomas claves asociados con la depresión", declaró Kim Johnson, autor del estudio y científico de la Universidad de Iowa.

Los investigadores no pueden decir que esto equivalga a la verdadera depresión, porque varias criterios deben ser tenidos en cuenta para su diagnóstico, pero una pérdida de placer en actividades normalmente placenteras es uno de los síntomas más tipicos de la depresión psicológica. Y la idea de que la sal es una sustancia natural que predispone a que mejore el estado de ánimo podría ayudar a explicar por qué su ingesta es tan tentadora, incluso cuando sabemos que contribuye a contraer dolencias cardiovasculares.

Asi, el consumo de sal ha crecido históricamente, incluso después de que perdiera su papel de conservante gracias a la tecnología de refrigeración, y actualmente se sitúa en 10 gramos diarios por persona, en un 77 por ciento procedente de comidas preparadas.

La mayor parte de nuestros sistemas biológicos requieren sodio para funcionar correctamente. La conducta también juega un papel clave en asegurarnos que contamos en nuestro organismo con el nivel de sal correcto. Nuestro sistema de gusto está diseñado para detectar sal con un cerebro que recuerda la localización de esas fuentes de sal. Un mecanismo que genera placer se activa cuando la sal es consumida, lo que indirectamente nos produce una sensación de buen estado de ánimo, señala este especialista.