17 de mayo de 2019

La respuesta de los anticuerpos siguen evolucionando meses después de sobrevivir al ébola

La respuesta de los anticuerpos siguen evolucionando meses después de sobrevivir al ébola
NIAID/FLICKR - ARCHIVO

MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -

Los anticuerpos antivirales producidos por los supervivientes de la infección del ébola continúan evolucionando y mejorando después de la recuperación, según revela un estudio detallado de las respuestas inmunitarias de cuatro personas que recibieron atención en el Hospital Universitario de Emory, en Estados Unidos, en 2014.

En particular, los altos niveles de anticuerpos neutralizantes, que se cree que son la clave para proteger a alguien contra una infección mortal, no aparecieron en la sangre de los pacientes hasta meses después de que salieron del hospital. Los científicos han identificado varios ejemplos de anticuerpos derivados de pacientes con potencial como agentes terapéuticos.

Los hallazgos, que están programados para su publicación en 'Cell', podrían establecer un punto de referencia de protección inmunológica después de la vacunación, y tener implicaciones para el diseño de terapias antivirales y vacunas que brinden una protección duradera contra el ébola.

Investigadores del Centro de Vacunación de Emory, dirigido por Rafi Ahmed, colaboraron con científicos de las universidades Stanford y de Wisconsin (Estados Unidos), los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades y el Ejército de los Estados Unidos para estudiar las respuestas inmunes a los anticuerpos de los cuatro pacientes. Ahmed es director del Centro de Vacunación de Emory y de 'Georgia Research Alliance Eminent Scholar', y la investigación fue financiada por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa.

Las cuatro personas estudiadas participaron en la respuesta al brote de ébola en África Occidental 2014-2016, en el que murieron más de 11.000 personas. Para el brote actual en la República Democrática del Congo, está disponible una vacuna y es altamente efectiva, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, no está claro cuánto tiempo dura la protección proporcionada por esa vacuna y cómo monitorizar esa protección.

Algunos estudios indican que los niveles de anticuerpos neutralizantes disminuyen varios meses después de la vacunación. "Lo que vemos es diferente de después de la vacunación --afirma Carl Davis, científico postdoctoral en el laboratorio de Ahmed y primer autor del artículo 'Cell'--. Anteriormente no apreciamos cuánto tiempo lleva llegar a una respuesta de anticuerpos óptima después de la infección".

Los anticuerpos son proteínas producidas por el sistema inmunológico que pueden adherirse a los virus y otros invasores; tener muchos anticuerpos contra un virus dado es generalmente un signo de inmunidad. Pero no todos los anticuerpos son "neutralizantes", lo que significa que pueden matar el virus y evitar que se replique.

Los investigadores desarrollaron un sistema para producir la glicoproteína externa del virus del ébola por sí mismo en la superficie de las células cultivadas, en un contexto similar al que aparece en las células infectadas. Encontraron que este sistema era fiable para identificar anticuerpos neutralizantes.
VARIACIONES EN LAS PARTES DEL VIRUS A LAS QUE SE DIRIGEN LOS ANTICUERPOS

Durante la infección aguda, los cuatro pacientes que recibieron atención en Emory produjeron abundantes anticuerpos que se unieron a las proteínas virales del ébola, pero les llevó varios meses producir altos niveles de anticuerpos neutralizantes. Con el tiempo, sus anticuerpos cambiaron en términos de a qué partes del virus se dirigían y cuán estrechamente se unían. Las regiones constantes de los anticuerpos antivirales, que no tocan el virus, pero reclutan otros componentes inmunes, también continuaron evolucionando.

Se han probado los anticuerpos neutralizantes como medidas de protección contra el ébola, pero los mejores generalmente se han aislado meses o años después de la infección. De estos supervivientes, los científicos aislaron varios anticuerpos de alta afinidad y mapearon dónde se unían al virus. Algunos de estos anticuerpos fueron capaces de proteger a los ratones contra el ébola, y la investigación continúa para adaptarlos para uso terapéutico, dice Ahmed.

La evolución continua de las respuestas inmunitarias de los cuatro pacientes fue probablemente porque el virus persiste, de alguna forma, en el cuerpo después de la recuperación. Se sabe que el ébola se queda en sitios como los ojos y el sistema reproductor, pero su capacidad para "entrenar" al sistema inmunológico significa que algunos fragmentos del virus estaban presentes en los ganglios linfáticos.

"Todavía hay algo de proteína que hace cosquillas en sus células B --describe Davis--. Aun así, sabemos que el sistema inmunológico es capaz de controlar el virus y que no reaparece en la sangre". Aunque los anticuerpos antivirales eficaces no dominaron la respuesta inmune de inmediato, el equipo pudo detectar su apariencia mientras las infecciones agudas de los cuatro pacientes aún estaban activas. Si una respuesta de anticuerpos primaria hace mucho para combatir el virus, en comparación con otras partes del sistema inmunológico, ha sido un tema de debate, apunta Davis.

De los cuatro pacientes de 2014 hospitalizados en Emory, los dos primeros se enfermaron gravemente, y un tercero se enfermó aún más y requirió terapia de reemplazo renal y asistencia respiratoria. Sus médicos han señalado el valor de los cuidados de apoyo en su supervivencia. También recibieron varias contramedidas antivirales, que van desde anticuerpos complementarios hasta medicamentos antivirales, cuyo impacto es incierto.

"Lo que fue inesperado es que vimos una gran similitud entre las cuatro personas, en términos de sus respuestas de anticuerpos", dice Davis, señalando que los anticuerpos tendían a converger en las mismas secuencias o similares. De cara al futuro, los científicos que monitorean a las personas vacunadas podrían buscar la presencia de células B que producen anticuerpos similares.

Incluso, si esas células no fueran abundantes antes de que alguien se expusiera a un virus vivo, tener suficientes células listas para funcionar podría dar a las personas que las llevan una ventaja fiable. Además, observar cómo cambiaron los objetivos antivirales podría ser útil en los componentes de la vacuna de ingeniería inversa, de modo que el sistema inmunitario tenga un camino claro para generar anticuerpos de alta calidad más rápidamente, según Davis.