19 de septiembre de 2015

Reescriben la 'cartografía' del virus del dengue

MADRID, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un consorcio internacional de laboratorios de todo el mundo que están estudiando las diferencias entre los virus del dengue ha demostrado que mientras que se sabe desde hace mucho tiempo que hay cuatro tipos genéticamente distintos del virus, son mucho más importantes las diferencias en sus propiedades antigénicas, los 'abrigos' que llevan los virus que ayudan al sistema inmunológico a identificarlos.

Investigadores del 'Dengue Antigenic Cartography Consortium', analizaron 47 cepas de virus del dengue con 148 muestras tomadas de seres humanos y primates para ver si efectivamente se ajustan a cuatro tipos distintos. Estos expertos hallaron una cantidad significativa de diferencia antigénica dentro de cada serotipo del dengue y, de hecho, la cantidad de diferencia dentro de cada serotipo era de un orden similar a la que existe entre los diferentes tipos.

Los hallazgos de estos expertos, que se detallan en un artículo que se publica en la edición de este jueves de 'Science', implica que un individuo infectado con un tipo no puede ser protegido contra un virus antigénicamente diferente del mismo tipo, y que en algunos casos esa persona puede estar protegida contra algunas cepas antigénicamente similares de un tipo diferente.

El virus del dengue infecta hasta a 390 millones de personas cada año y alrededor de una cuarta parte de estos individuos experimentan fiebre, dolores de cabeza y dolores en las articulaciones, pero aproximadamente 500.000 sufren complicaciones potencialmente mortales, incluyendo hemorragia y 'shock', donde se produce una presión arterial peligrosamente baja. Actualmente, no hay vacunas contra la infección con el virus del dengue.

Durante décadas, los científicos han pensado que hay cuatro tipos genéticamente distintos de virus, conocidos como los serotipos, y que las diferencias antigénicas entre los tipos juegan un papel clave en la gravedad de la enfermedad, su epidemiología y cómo el virus evoluciona, y, por lo tanto, estas diferencias serían importantes para el diseño de vacunas.

Cuando una persona se infecta con el virus, el sistema inmunitario envía anticuerpos para tratar de identificar la naturaleza de la infección. Si se trata de un patógeno --virus o bacterias_ con las que ha estado en contacto previamente, los anticuerpos reconocen al invasor mediante los antígenos de su superficie y arma una cascada de defensas para evitar que se establezca la infección. Sin embargo, a medida que los patógenos evolucionan, pueden cambiar sus antígenos y disfrazarse para evitar ser detectados.

Uno de los aspectos inusuales del dengue es que en algunos casos, cuando un individuo se infecta por segunda vez, en lugar de ser inmune a la infección, la enfermedad puede ser mucho más grave. Una hipótesis para explicar esto es que los anticuerpos producidos en respuesta a la infección con una cepa del virus de alguna manera permiten que los virus de una cepa diferente entren sin ser detectados en las células, lo que implica que las diferencias antigénicas entre los serotipos son importantes.

La doctora Leah Katzelnick, investigadora del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge, en Reino unido, quien comenzó a estudiar el dengue cuando ella misma contrajo la enfermedad, dice: "Nos sorprendió la cantidad de variación que vimos no sólo entre los cuatro tipos conocidos existentes del dengue, sino también dentro de cada tipo. Esto significa que las hipótesis que sitúan las diferencias antigénicas en el centro de la epidemiología del dengue están ahora sobre la mesa".

El autor principal, el profesor Derek Smith, también del Departamento de Zoología de Cambridge, añade: "Este descubrimiento es en muchos aspectos similar a cuando los investigadores comenzaron a usar el microscopio, nos dará una nueva forma de ver el dengue y en mucho más detalle que antes. Ahora, podemos plantearnos --y potencialmente responder-- preguntas interesantes acerca de cómo evoluciona el virus y, sobre todo, por qué una primera infección por dengue suele ser leve, mientras que muchas segundas infecciones son potencialmente mortales".

Caracterizar la variación global del virus del dengue será importante para entender dónde resultarán protectoras las vacunas actuales. En el futuro, puede ayudar a los científicos a determinar qué cepa incluir en los programas de vacunación y seguir el virus a medida que evoluciona, dicen los autores de este trabajo.

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