29 de junio de 2015

¿Cómo reacciona el cerebro tras un trauma?

¿Cómo reacciona el cerebro tras un trauma?
GETTY// MICHIYOTHY

MADRID, 29 Jun. (INFOSALUS) -

   En los eventos traumáticos parece que con el tiempo hay una parte de la memoria que se borran o a la que no se tiene acceso, de forma que se olvidan los detalles pero se sigue manteniendo la reacción emocional, o igual no se olvida pero el recuerdo es selectivo.

   TRAUMAS PSICOLÓGICOS

   Investigar como se produce esta selección por parte del cerebro ha sido uno de los objetivos de un equipo de científicos estadounidenses que ha escaneado los cerebros de un grupo de pasajeros que pensaban que iban a morir cuando su avión se quedó sin combustible sobre el Océano Atlántico en agosto de 2001. El escaner se realizó mientras recordaban aquellos momentos aterradores para ayudar a la ciencia a entender mejor los recuerdos del trauma y cómo se procesan en el cerebro.

   El estudio de neuroimagen, que se publica en la edición digital de la revista 'Clinical Psychological Science' (CPS) y fue liderado por el Instituto de Investigación Rotman, es el segundo documento importante que sale en menos de un año sobre los pasajeros que se encontraban a bordo del vuelo 236 de Air Transat (AT) cuando el avión hizo un espeluznante aterrizaje en una pequeña base militar de la isla de las Azores para evitar amerizar en el océano.

   En la primera fase del estudio, publicado en 2014 en 'CPS', los investigadores pidieron a los pasajeros que realizaran una prueba de memoria (sin exploración del cerebro) para estudiar la calidad de los recuerdos de la experiencia de vuelo de los pasajeros tres años después del traumático incidente, junto con recuerdos del 11 de septiembre y un evento neutro.

   Los científicos demostraron que todos los pasajeros se acordaron de una notable cantidad de detalles del incidente de Air Transat, independientemente de si tenían o no trastorno de estrés postraumático (TEPT), aunque los individuos con trastorno de estrés postraumático tienden a desviarse del tema y recordar la información adicional que no fue central en los eventos evaluados.

   Casi una década después, ocho pasajeros accedieron a la segunda fase del estudio, que involucró la exploración del cerebro durante la presentación del vídeo de recreación del incidente de AT (obtenido de medios de radiodifusión como la NBC), imágenes de los ataques del 11 de septiembre y un evento neutro. De los ocho pasajeros analizados, algunos tenían un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático, pero la mayoría no. La edad de los participantes oscilaba entre los 30 y los 60 años, incluyendo una pareja casada.

   "Este incidente traumático todavía persigue a los pasajeros, independientemente de si tienen o no TEPT. Recuerdan el evento como si hubiera sucedido ayer, cuando en realidad ocurrió hace casi una década (en el momento de la exploración del cerebro). Otras experiencias más mundanas tienden a desaparecer con el paso del tiempo, pero el trauma deja un rastro en la memoria imborrable", destaca la doctora Daniela Palombo, autora principal del estudio y en la actualidad investigadora post-doctoral en 'VA Healthcare System Boston' y la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, Estados Unidos.

   "Hemos descubierto algunas pistas sobre los mecanismos cerebrales a través de los cuales esto puede ocurrir", añade esta experta. Colocados en un escáner funcional de imagen por resonancia magnética (fMRI), cada uno de los ocho pasajeros recordó detalles de su experiencia en el vuelo AT 236, mientras veía las imágenes de vídeo. Su recuerdo se asoció con mayores respuestas en una red de regiones cerebrales que se sabe que están involucradas en la memoria emocional, incluyendo las regiones amígdala, hipocampo y línea media frontal y posterior, si se compara con un recuerdo autobiográfico neutral.

EL "EFECTO DE ARRASTRE"

   "La investigación sobre el recuerdo altamente traumático se basa en estudios en animales, en los que las respuestas del cerebro al miedo pueden ser manipuladas experimentalmente y observadas --relata el doctor Brian Levine, científico senior en el Instituto de Investigación Rotman de Baycrest, profesor de psicología en la Universidad de Toronto y autor principal del artículo--. Gracias a los pasajeros que se ofrecieron voluntariamente, hemos sido capaces de examinar la respuesta del cerebro humano para el recuerdo traumático en un grado de intensidad que generalmente es imposible de alcanzar".

   Los investigadores se sorprendieron al ver que los pasajeros mostraron un patrón muy similar de actividad cerebral aumentada en relación con otro trauma significativo pero menos personal, los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, que se produjeron apenas tres semanas después del incidente de Air Transat. Este efecto mejora no fue evidente en los cerebros de un grupo de comparación de individuos cuando recordaron el 11 de septiembre durante su exploración de resonancia magnética funcional.

   Palombo señala que el "efecto de arrastre" en los pasajeros AT era intrigante y puede indicar que el susto de Air Transat cambió la forma en la que los pasajeros procesar nueva información, posiblemente haciéndolos más sensibles a otras experiencias de vida negativas. En otras palabras, después de experimentar un trauma, es posible ver el mundo bajo un nuevo prisma.

   Resumiendo la importancia del estudio de dos fases, Palombo comenta: "Aquí tenemos un grupo de personas que experimentaron el mismo trauma extremadamente intenso. Algunos resultaron más afectados y pasaron a desarrollar TEPT; otros no. Cómo cada uno de ellos respondió a este evento aterrador ha aportado información para ayudar a avanzar un paso más hacia la comprensión de los procesos cerebrales implicados en la memoria traumática".

   Los mecanismos de comportamiento y neurales de la memoria traumática siguen siendo controvertidos en la comunidad científica. Este trabajo con los pasajeros de Air Transat muestra cómo se procesa el recuerdo de un solo evento que amenaza la vida en el cerebro, incluso después de que han pasado diez años.