7 de agosto de 2015

El proceso de envejecimiento paraliza la producción de nuevas células inmunes

MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un estudio realizado por expertos del Instituto de Investigación Scripps (TSRI) en Florida (Estados Unidos) ha mostrado cómo el envejecimiento paraliza la producción de nuevas células inmunes, disminuyendo, por tanto, la respuesta del sistema inmune a las vacunas.

Para ello, el trabajo, publicado en la revista 'Cell Reports', se ha centrado en el timo, un órgano especializado del sistema inmunológico que produce los linfocitos T, los cuales deben ser repuestos continuamente para responder a las nuevas infecciones. Este órgano comienza a atrofiarse en la edad adulta temprana, perdiendo progresivamente su función.

Hasta ahora, las investigaciones realizadas para desarrollar terapias inmunes para las personas mayores se han visto obstaculizadas por la falta de conocimiento sobre los mecanismos que subyacen a este proceso.

ANÁLISIS EN TEJIDOS DE RATÓN

Por ello, y con el fin de explorar estos mecanismos, los investigadores del Instituto de Investigación Scripps han analizado en tejidos de ratón la actividad de los genes en las células del estoma y en las células linfoides, y han encontrado en las del estroma una deficiencia de la enzima antioxidante 'catalasa', lo que produce niveles elevados de oxígeno reactivo y acelera el daño metabólico.

Ahora bien, para confirmar la función de la 'catalasa', los científicos aumentaron sus niveles en modelos animales genéticamente alterados y comprobaron que el tamaño del timo se seguía manteniendo. Además, al suministrarles dos antioxidantes comunes de la dieta, incluyendo vitamina C, observaron que apenas se producían efectos de envejecimiento en el timo.

"Nuestro estudio muestra que el mecanismo fundamental del envejecimiento en el timo es el mismo que en el de otros tejidos del cuerpo. No obstante, el proceso se acelera en el timo por una deficiencia de los efectos protectores de la 'catalasa', los cuales se encuentran en niveles más altos en casi todos los tejidos del cuerpo", ha zanjado el principal autor del trabajo, Howard Petrie.