30 de junio de 2014

Las personas con diabetes tienen más riesgo de tener caspa

Las personas con diabetes tienen más riesgo de tener caspa
FLICKR/QUINN DOMBROWSKI

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La piel de los pacientes con diabetes es susceptible de infecciones o inflamaciones en la piel y la caspa es una manifestación de las mismas que puede afectar hasta el 80 por ciento de estos pacientes. Además, en algunos casos, puede alertar de que los niveles de glucosa están más elevados de lo normal.

   Así lo ha reconocido la dermatóloga del Hospital General Regional No. 12 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) María Teresa Guillot Cárdenas, en la revista 'Investigación y Desarrollo', donde ha explicado que la glucosa elevada causa un cambio en los vasos sanguíneos que, en este caso, estimula las glándulas sebáceas y produce exceso de grasa en el cuero cabelludo.

   Además, el estado inflamatorio del cuero cabelludo brinda las condiciones propicias para el incremento del hongo 'Pityrosporum ovale' causante de la caspa, que requiere de ambientes húmedos para su proliferación. En el momento en que el microorganismo se instala, utiliza la grasa del cuero cabelludo como alimento y tiende a reproducirse rápidamente en pocos días, manifestándose con pequeñas escamas blancas.

   Su aparición puede verse favorecido además por otros factores como el estrés, mala nutrición, tipo de piel grasosa, alcoholismo o incluso ciertos medicamentos. Y entre las causas externas se encuentran los cambios ambientales que estimulan la producción de grasa por la piel, como ciertas actividades deportivas, malos hábitos higiénicos y dietéticos, y el uso excesivo de cremas grasosas.

   En los hombres es más común, explica esta experta, debido a la acción de las hormonas masculinas, que generan mayor cantidad de grasa en piel, algo que también sucede en quienes usan frecuentemente gorras o sombreros. En el caso de las chicas, el abuso de geles y el cabello húmedo favorece la aparición y permanencia del hongo productor.

   Esta experta recuerda que existen dos tipos de caspa. Mientras que la  seca es más frecuente y se presenta con escamas finas y secas que se desprenden fácilmente y ocupan toda la piel cabelluda que ocasiona comezón moderada; la caspa grasa presenta escamas más grasosas, espesas y amarillas, se localiza preferentemente en la parte frontal de la cabeza y puede llegar a formar placas que ocasionan picor intenso.

   Además, Guillot Cárdenas reconoce que la caspa puede desaparecer con el tratamiento, de ahí que recomiende a estos pacientes a cuidar en todo momento sus niveles de glucosa y no pasar por alto las indicaciones de su médico.