14 de agosto de 2020

La pérdida de una enzima estimula el metabolismo de la grasa

La pérdida de una enzima estimula el metabolismo de la grasa
Mujer obesa, obesidad, sobrepeso, ejercicio, gimnasio - GETTY - ARCHIVO

MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos) han identificado un papel crítico de la enzima, la prolil hidroxilasa 3 (PHD3), en la detección de la disponibilidad de nutrientes y la regulación de la capacidad de las células musculares para descomponer las grasas. Cuando los nutrientes son abundantes, la PHD3 actúa como un freno que inhibe el metabolismo de las grasas innecesarias. Este freno se libera cuando el combustible está bajo y se necesita más energía, como durante el ejercicio.

Los azúcares y las grasas son los combustibles primarios que alimentan cada célula, tejido y órgano. Para la mayoría de las células, el azúcar es la fuente de energía preferida, pero cuando los nutrientes escasean, como en el caso de la inanición o el esfuerzo extremo, las células cambian a la descomposición de las grasas.

Todavía no se comprenden del todo los mecanismos que permiten a las células reorganizar su metabolismo en respuesta a los cambios en la disponibilidad de recursos, pero las nuevas investigaciones revelan una consecuencia sorprendente cuando se apaga uno de esos mecanismos: una mayor capacidad de ejercicio de resistencia.

Sorprendentemente, el bloqueo de la producción de PHD3 en ratones lleva a mejoras dramáticas en ciertas medidas de aptitud física, según mostró la investigación. En comparación con sus compañeros de camada normales, los ratones que carecían de la enzima PHD3 corrían un 40 por ciento más y un 50 por ciento más lejos en las cintas de correr y tenían un VO2 máximo más alto, un marcador de resistencia aeróbica que mide la máxima captación de oxígeno durante el ejercicio.

Los hallazgos, publicados en la revista 'Cell Metabolism', arrojan luz sobre un mecanismo clave para la forma en que las células metabolizan los combustibles y ofrecen pistas para una mejor comprensión de la función muscular y la aptitud física, según los autores.

"Nuestros resultados sugieren que la inhibición del PHD3 en todo el cuerpo o en el músculo esquelético es beneficiosa para la aptitud física en términos de capacidad de ejercicio de resistencia, tiempo de carrera y distancia de carrera. Comprender esta vía y cómo nuestras células metabolizan la energía y los combustibles tiene potencialmente amplias aplicaciones en la biología, que van desde el control del cáncer hasta la fisiología del ejercicio", explica la autora principal del estudio, Marcia Haigis.

Sin embargo, se necesitan más estudios para dilucidar si esta vía puede ser manipulada en humanos para mejorar la función muscular en entornos de enfermedad, puntualizan los responsables del estudio.

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