Un paso más cerca de abordar con éxito las lesiones cerebrales y de médula espinal

Un paso más cerca de abordar con éxito las lesiones cerebrales y de médula espinal
29 de agosto de 2018 PIXABAY - ARCHIVO

MADRID, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (BUSM), en Estados Unidos, han descubierto nueva información sobre las vías implicadas en la regeneración neuronal, con lo que la comunidad médica está un paso más cerca de manejar las lesiones cerebrales y de la médula espinal.

Al observar las neuronas después de la lesión, descubrieron que al cambiar los niveles de azúcares que cubren la superficie de las proteínas (llamadas modificaciones de O-GlcNAc), podían alterar el metabolismo neuronal y así mejorar significativamente la regeneración neuronal después de la lesión.

Utilizando un modelo experimental, los investigadores compararon las neuronas en las que los niveles de O-GlcNAc estaban ausentes o en abundancia. Luego, los investigadores usaron un láser especialmente diseñado para lesionar las neuronas individuales y medir la regeneración posterior en cada una de estas condiciones.

Sorprendentemente encontraron que un cambio en los niveles de O-GlcNAc, ya sea como una reducción o un aumento, daba como resultado una capacidad mejorada de las neuronas para regenerarse. Los investigadores demostraron además que esto puede ocurrir al alterar el metabolismo de la neurona durante la regeneración y muestra la importancia del papel de O-GlcNAc en la coordinación de la respuesta a la lesión neuronal y la regeneración.

Los investigadores, que han publicados sus hallazgos en la revista 'Cell Reports', creen que existen implicaciones clínicas potencialmente importantes de este estudio que podrían afectar significativamente condiciones como las lesiones de la médula espinal.

"Usando esto como modelo, ahora podemos encontrar otros genes o fármacos que actúan sobre el metabolismo para mejorar la regeneración y la recuperación después de una lesión neuronal traumática", explica el autor correspondiente Christopher V. Gabel, profesor asociado de Fisiología y Biofísica en BUSM.