27 de junio de 2014

Los pacientes que sobreviven a un cáncer de colon son más propensos a padecer dolor de espalda y abdomen

MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes que sobreviven a un cáncer de colon son más propensos a padecer dolor de espalda y en la región baja del abdomen, respecto a otras personas sanas de su mismo sexo y edad, según ha mostrado una investigación realizada por expertos de la Universidad de Granada y financiada por el CEI BioTic.

En concreto, estos pacientes presentan una serie de alteraciones en la arquitectura de la pared abdominal, que es la que se somete a cirugía durante el tratamiento oncológico. Además, sufren determinadas alteraciones en el procesamiento del dolor crónico que pueden hacer que sean más sensibles frente a cualquier tipo de dolor en el futuro.

"El cáncer de colon es la tercera localización de cáncer más incidente en el mundo sin tener en cuenta el sexo del paciente. Gracias a los avances del tratamiento oncológico, la posibilidad de sobrevivir a esta enfermedad ha crecido de manera espectacular en los últimos años (entre un 44 y un 65 por ciento en los últimos 5 años). Esta mejora del tratamiento da como resultado la aparición de un grupo de personas que han sufrido cáncer y que han conseguido superarlo", ha explicado el autor principal, Manuel Arroyo Morales.

Sin embargo, prosigue, el tratamiento oncológico es "extremadamente" duro a nivel físico, y "muy traumático" a nivel psicológico. "El hecho de que este grupo de mal llamados 'supervivientes del cáncer' vaya creciendo nos lleva a preguntarnos cuál es el precio que pagan por su supervivencia", ha apostillado.

De hecho, los resultados de su trabajo apuntan que, cuando se comparan a estos pacientes con personas de género y edad similar, se observa que los pacientes que sobreviven al cáncer de colon presentan un deterioro importante de su capacidad funcional, es decir de la capacidad de llevar a cabo su vida laboral y de ocio diaria.

PÉRDIDA DE FUERZA

Esta capacidad funcional deteriorada se debe al proceso de desacondicionamiento (reposo físico durante el tratamiento y fase de convalecencia) al que se ven sometidos los pacientes durante varios meses.

"Las pérdidas en algunos parámetros como la fuerza de la musculatura de la espalda o la capacidad cardiorespiratoria llega a deteriorarse hasta más de un 60 por ciento respecto a personas sanas del mismo género y edad. Al mismo tiempo, los pacientes con cáncer de colon padecen algunos síntomas como fatiga o cansancio moderado derivado de la propia enfermedad", ha recalcado el experto.

El siguiente objetivo de este grupo de investigación de la UGR es llevar a cabo programas de fisioterapia dirigidos a mejorar estos aspecto físicos, y de esta manera, ayudar a los pacientes con cáncer de colon a recuperar su calidad de vida.