11 de marzo de 2014

Los pacientes con enfermedad arterial periférica tienen el doble de riesgo de presentar un evento coronario

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes con enfermedad arterial periférica tienen el doble de riesgo de presentar un evento coronario, es decir, con un índice de tobillo-brazo inferior a 0,9, tienen el doble de riesgo de presentar un evento coronario, según ha mostrado un estudio realizado por un grupo de investigadores del IDIAP Jordi Gol.

Se trata de una enfermedad que implica un estrechamiento de las arterias, lo que supone un flujo deficiente de sangre hacia los brazos y las piernas. La manera de detectarla es a través del llamado índice tobillo-brazo, que se mide con un pequeño instrumento ('Doppler') de bolsillo, que divide la presión arterial del tobillo por la del brazo.

De hecho, hay peligro cardiovascular cuando este índice es inferior a 0,9 (a partir de esta cifra se considera enfermedad arterial periférica), o bien cuando los valores del índice tobillo brazo están entre 0,9 y más de 1,4 (que es cuando se considera calcificación arterial).

Es asintomática, pero en algunos casos se sufre fatiga, cansancio o dolor en las piernas, especialmente cuando se camina unos metros, aunque desaparece cuando se descansa unos minutos.

Para llevar a cabo esta investigación, los expertos analizaron a 3.307 personas de 28 centros de Atención Primaria de Barcelona, a los que se realizó un seguimiento durante 4 años. Además, se registró a su historia clínica todo evento coronario que se hubiera producido, así como las medidas del índice tobillo-brazo.

"La conclusión a la que hemos llegado es que los pacientes con enfermedad arterial periférica tienen el doble de riesgo de presentar un evento coronario", ha comentado la experta del IDIAP e investigadora principal del estudio, Maite Alzamora.

Por otra parte, los resultados del estudio también han mostrado que hay una relación entre calcificación arterial y mortalidad general, aunque no entre calcificación arterial y enfermedades coronarias. Igualmente, ha mostrado que la enfermedad arterial periférica parece tener mayor incidencia si se es hombre, menor de 70 años, con sobrepeso, fumador o diabético.

Otras conclusiones del estudio son que hay relación entre la patología arterial periférica y la enfermedad coronaria, la cirugía vascular, la morbilidad cardiovascular y la morbimortalidad. "Hay relación entre la calcificación arterial y los eventos cerebrovasculares. Y una importante interacción sobre la enfermedad arterial periférica, tanto del género (es decir, por el hecho de ser hombre aumenta el riesgo de enfermedad arterial periférica) como de la edad (aunque hay más si se es menor de 70 años)", ha apostillado Alzamora.

Dicho esto, la especialista ha comentado que la medición del índice tobillo-brazo ha demostrado ser un elemento de detección de la enfermedad arterial periférica en personas asintomáticas.

"Esta medida se hace con un 'Doopler' de bolsillo que divide la presión arterial del tobillo por la presión del brazo control. Es una manera fácil y barata de detectar desde las consultas de atención primaria si la arteria está lesionada y poder insistir así en el control de los factores de riesgo para evitar el infarto de miocardio o el ictus", ha zanjado.