3 de julio de 2015

Tras el origen de la fibrosis pulmonar idiopática

Tras el origen de la fibrosis pulmonar idiopática
CNIO

MADRID, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

Científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han descubierto que los telómeros, estructuras que protegen los cromosomas y cuya longitud se ha relacionado con el envejecemiento, también condicionan el origen de la fibrosis pulmonar idiopática.

El hallazgo, que aparece publicado en la revista 'Cell Reports', abre nuevas vías al desarrollo de terapias ante esta enfermedad, que afecta a unas 8.000 personas en España y para la que, de momento, no existe ningún tratamiento efectivo.

La fibrosis pulmonar idiopática se caracteriza por el desarrollo progresivo de cicatrices en el tejido del pulmón hasta volverlo rígido, lo que provoca una pérdida progresiva de la capacidad respiratoria y puede ser letal en pocos años. Por el momento se desconoce su causa, aunque se atribuye a una combinación de factores ambientales (radiación, tabaco o polución) y genéticos.

Una de las vías de estudio apuntaba a su relación con los telómeros, ya que muchos pacientes de fibrosis pulmonar idiopática los tienen más cortos de lo normal. Además, la fibrosis pulmonar es una de las enfermedades más frecuentes entre quienes tienen mutaciones en los genes relacionados con el mantenimiento de estas estructuras, pero no se había visto una relación causal.

DEFECTOS EN LOS TELÓMEROS

En este sentido, un trabajo del grupo de Telómeros y Telomerasa del CNIO liderado por Maria Blasco, directora del centro, la Unidad de Imagen Molecular y de la Universidad Complutense de Madrid crearon un ratón sin una proteína esencial para construir los telómeros en una población de células específica --llamadas células alveolares de tipo II-- que es indispensable para regenerar el tejido pulmonar.

De este modo, vieron como la mayoría de los animales desarrollaron fibrosis pulmonar progresiva y letal, comprobando además como la falta de telómeros era letal para las células alveolares de tipo II, ya que sin estas células el epitelio pulmonar no puede regenerarse y reparar daños causados por tóxicos ambientales.

Este resultado demuestra por primera vez que el daño proveniente de los telómeros puede provocar fibrosis pulmonar, según ha reconocido Paula Martínez, una de las autoras, que reconoce como el daño telomérico agudo es "suficiente para desencadenar fibrosis pulmonar, incluso en ausencia de daños ambientales".

MODELO QUE REPRODUCE LA ENFERMEDAD HUMANA

Además, aunque el ratón sin telómeros en células del epitelio pulmonar demuestra la importancia de los telómeros en el origen de la fibrosis, éste no reproduce la enfermedad en la mayoría de pacientes humanos.

En estos casos las agresiones ambientales juegan un papel importante, y además el problema en los telómeros no es la falta de un gen, sino su acortamiento, ya que cuando esto sucede la célula lo interpreta como un daño irreparable y deja de dividirse.

En cambio, si esto ocurre el tejido pulmonar no se regenera y se activa un programa de 'protección contra el daño' que incluye la formación de cicatrices (fibrosis).

Para ello, los investigadores desarrollaron un modelo animal que combina el acortamiento prematuro de los telómeros debido a la deficiencia de telomerasa con daños ambientales. Y como agente causante de daño recurrieron a la bleomicina, un fármaco que daña el material genético de la célula y frena la división celular a dosis altas, pero que a las dosis bajas usadas por los autores, no es suficiente para producir fibrosis pulmonar en los ratones normales.

En el estudio comprobaron así que hay una sinergia entre las dosis bajas de bleomicina y el derivado de telómeros cortos, y vieron como no basta de por sí para generar la fibrosis al igual que la bleomicina a las bajas dosis usadas, pero ambos factores juntos sí desencadenan la enfermedad.

"Estos hallazgos están a favor de un modelo en el que un daño persistente derivado de telómeros cortos o disfuncionales se suma a pequeños daños celulares adicionales y desencadena la fibrosis pulmonar", ha defendido Juan Povedano, que también ha participado en el estudio.