11 de junio de 2014

Oncólogos radioterápicos recomiendan que al finalizar el tratamiento se esté un año sin tomar el sol en la zona tratada

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) ha recomendado a todos los pacientes con cáncer que al finalizar el tratamiento estén un año sin tomar el sol en la zona que ha sido tratada y que, además, protejan la piel con cremas solares de alta protección.

Con motivo de la celebración del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, el próximo 13 de junio, la jefa de servicio de Oncología Radioterápica en el Hospital Universitario La Paz y expresidenta de la sociedad, Ana Mañas, ha destacado la necesidad de que estos pacientes tengan especial cuidado con la exposición solar e intensifiquen las medidas de protección.

Y es que, además del efecto que la exposición solar provoca en cuadros de irritación cutánea y fotoenvejecimiento, también tiene un efecto carcinogénico que puede aumentar en pacientes que han recibido tratamientos oncológicos. "Hay que evitar que la piel que fue irradiada se irrite por el contacto con el sol ya que el efecto es similar a si estuviera siendo irradiada de nuevo", ha explicado Mañas.

Por ello, y con el objetivo de prevenir la aparición del cáncer de piel, el cual cada año a unas 3.200 personas y cuya incidencia aumenta un 10 por ciento anualmente, SEOR ha destacado la importancia de que, ante cualquier lesión sospechosa, se acuda al médico "lo antes posible", debido a que un diagnóstico precoz permite curar hasta el 95 por ciento de los tumores de piel, siempre y cuando no sean melanomas.

Asimismo, la asociación ha recomendado evitar la exposición en las horas centrales del día; usar gorras, sombreros y gafas, que protegen de los rayos UVA y UVB; proteger especialmente a los niños y nunca exponer a menores de tres años y, después de esa edad, vestirles siempre con camiseta, pantalones y gorra.

Del mismo modo, la altitud es otro de los principales aspectos a tener en cuenta para prevenir un cáncer de piel ya que, según ha recordado Mañas, cada 100 metros que se sube la radiación solar aumenta entre un 10 y un 15 por ciento. Además, prosigue, el reflejo en la hierba aumenta un 5 por ciento la radiación, el agua un 30 por ciento, la arena un 10 por ciento y la nieve un 85 por ciento.

Finalmente, SEOR ha destacado la importancia de evitar los centros de bronceado en cabinas; y de que las embarazadas, alérgicos al sol, pacientes con enfermedades cutáneas previas, personas con antecedentes familiares de tratamientos oncológicos, y personas con piel muy clara y pelirrojas, extremen las precauciones al exponerse al sol.