El ojo vago en la infancia puede afectar al desarrollo de áreas cerebrales clave

El ojo vago en la infancia puede afectar al desarrollo de áreas cerebrales clave
15 de octubre de 2018 THINKSTOCK - ARCHIVO

MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un equipo internacional de investigadores ha descubierto que el ojo vago durante la infancia puede afectar al desarrollo de áreas cerebrales de alto nivel responsables de aspectos esenciales como la atención.

Los científicos de la Universidad de Waterloo, la Universidad de British Columbia (Canadá) y la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) descubrieron diferencias en cómo el cerebro procesa la información visual en pacientes con varios tipos de ojo vago. Al hacerlo, son los primeros en demostrar que el cerebro puede desviar la atención de un ojo vago cuando ambos ojos están abiertos.

"Los tratamientos actuales para el ojo vago se dirigen principalmente a las primeras etapas del procesamiento visual en el cerebro. Los resultados de este estudio nos muestran que los nuevos tratamientos también deberían apuntar a niveles más altos", apunta Ben Thompson, profesor de la Escuela de Optometría y Ciencia de la Visión de Waterloo.

El ojo vago, conocido también como ambliopía, es una pérdida de la visión que se origina en el cerebro generalmente cuando un niño desarrolla un giro ocular (tipo estrabísico) o una diferencia sustancial en el error refractivo entre los ojos (tipo anisometrópico). La entrada desigual hace que el cerebro ignore la información del ojo más débil durante el desarrollo del cerebro.

Convencionalmente, los profesionales de la salud visual trataron los diferentes tipos de ojo vago de manera similar, principalmente porque las discapacidades visuales experimentadas parecían ser las mismas. En este estudio, la investigadora principal, Amy Chow, y sus colegas les pidieron a los pacientes que prestaran atención a un conjunto específico de puntos entre un grupo de señales que distraen, todas en movimiento en una pantalla de ordenador.

Sin embargo, los puntos rastreados solo eran visibles en un ojo (el más débil), mientras que los puntos de distracción eran visibles solo en el otro ojo (el más fuerte). Tanto para las personas con visión normal como para las personas con ambliopía anisometrópica, mostrar imágenes diferentes entre los dos ojos no importaba. Ambos grupos pudieron superar la distracción y rastrear los puntos con éxito. Los pacientes con ambliopía estrabísmica, por otro lado, no pudieron dirigir su atención a los puntos objetivo cuando eran visibles solo para el ojo más débil.

"Una de las razones subyacentes por las que algunas personas con ojo vago tienen mala visión se reduce a cómo el cerebro 'reprime' a uno de los ojos. El ojo que ve más pobre está abierto, la retina está sana y envía información al cerebro, pero esa información no llega a la atención consciente, ya que el cerebro decide no usarla", explica Chow, estudiante de doctorado de la Escuela de Optometría y Ciencias de la Visión en Waterloo.