14 de diciembre de 2018

El ojo se comunica en código morse

El ojo se comunica en código morse
GETTY IMAGES / SHOTSHARE

   MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El parpadeo puede parecer una actividad inconsciente, pero una nueva investigación de Paul Hömke y sus colegas en el Instituto de Psicolingüística Max Planck, en Alemania, sugiere que los humanos, sin saberlo, perciben los parpadeos como señales no verbales cuando entablan una conversación, tal y como se informa en un artículo sobre este trabajo publicado este miércoles en la revista de acceso abierto 'PLOS ONE'.

   Los humanos parpadean unas 13.500 veces al día, mucho más frecuentemente de lo necesario para lubricar los globos oculares. Además, los estudios han demostrado que a menudo se producen parpadeos en las pausas naturales de la conversación. Hömke se preguntó si un movimiento tan pequeño y subliminal como el parpadeo podría actuar como un comentario de la conversación, como si asintiera con la cabeza.

CAPTACIÓN DEL PARPADEO DE MANERA INCONSCIENTE

   Para probar esta idea, los científicos desarrollaron una nueva configuración experimental basada en realidad virtual donde los humanos hablan con un avatar que actúa como un "oyente virtual". Los voluntarios respondieron a preguntas como "¿cómo fue tu fin de semana?" mientras que los investigadores controlaron las respuestas no verbales del avatar, usando parpadeos cortos y largos que duraron menos de un segundo.

   Los experimentos mostraron que los hablantes percibieron la sutil diferencia entre parpadeos cortos y largos, y los parpadeos más largos provocaron respuestas de los voluntarios sustancialmente más cortas. Ninguno de los participantes informó haber notado alguna variación en el parpadeo del avatar, lo que sugiere que el hablante captó las diferentes señales de manera inconsciente.

   En conjunto, los hallazgos indican que incluso un comportamiento sutil como el parpadeo puede servir como un tipo de comunicación no verbal que afecta a la comunicación cara a cara. El estudio también refuerza la idea de que una conversación es una actividad conjunta, que implica contribuciones tanto del hablante como del oyente.

   De manera más general, el descubrimiento puede contribuir a entender los orígenes de cómo los humanos señalan su estado mental, que ha evolucionado para ser un ingrediente crucial en las interacciones sociales cotidianas. Los autores subrayan: "Nuestros hallazgos muestran que uno de los movimientos humanos más sutiles, el parpadeo de los ojos, parece tener un efecto sorprendente en la coordinación de la interacción humana cotidiana".