28 de noviembre de 2014

Oftalmólogos analizan los últimos avances en el abordaje de la tracción vitreomacular y el agujero macular

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los especialistas en Oftalmología y retina han analizado los últimos avances en el abordaje de la tracción vitreomacular (TVM) y el agujero macular en el simposio de Alcon en la 45ª edición del Congreso de la Sociedad Catalana de Oftalmología, donde también se ha debatido acerca del diagnóstico de la TVM, la clasificación de la patología para mejorar su abordaje.

"La tracción vitreomacular son estas zonas de adherencia entre la retina y el humor vítreo que provocan cambios en la retina", ha señalado el catedrático de Oftalmología de la Universitat Autónoma de Barcelona y jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitari de la Vall d'Hebron, José García-Arumí.

Por ello, durante la sesión, los especialistas han abordado la importancia de un correcto diagnóstico de la patología. "El diagnóstico de la tracción vitreomacular es complejo, pero nuevas herramientas como la tomografía de coherencia óptica (OCT) permiten analizar de forma exacta las adherencias y tracciones", ha explicado el profesor García-Arumí, pues el diagnóstico adecuado y la clasificación de la TVM y el agujero macular es fundamental para mejorar y optimizar los resultados de los tratamientos.

En este sentido, una serie de expertos en la patología de la 'interfase vitreorretiniana (International Vitreomacular Traction Study Group, IVTS)' ha desarrollado un sistema de clasificación de las enfermedades de la interfase vitreomacular. "La nueva clasificación nos indica qué pacientes son tributarios de tratamiento con fármacos intravítreos (ocriplasmina) y que posibilidades de éxito tendremos si los tratamos con inyección intraocular, y qué pacientes son tributarios de vitrectomía", ha explicado el profesor García-Arumí.

NUEVAS OPCIONES EN LA TVM Y EL AGUJERO MACULAR

Hasta la fecha, la única opción terapéutica para la TVM era la intervención quirúrgica o la 'observación' asociada al progresivo deterioro de la visión que puede derivar en ceguera central, pero recientemente se ha presentado en España el primer tratamiento farmacológico de dosis única para este síntoma, la ocriplasmina.

"Este nuevo fármaco, administrado en los casos seleccionados como en agujeros maculares de pequeño tamaño o en tracciones vitreomaculares focales, puede separar la adherencia entre la retina y la hialoides, liberando la tracción que estaba dañando la retina, y mejorar así la visión del paciente sin tener que recurrir a la cirugía", ha señalado el García-Arumí.

Por último, los especialistas han destacado la utilidad del nuevo tratamiento en los estadíos iniciales de la TVM, ya que en estos casos la TVM puede ser reversible con la inyección intravítrea. Sin embargo, si no se realiza el tratamiento de forma precoz, la tracción vitreomacular puede evolucionar hacia la formación de un agujero macular con la consiguiente disminución de visión, por lo que se requeriría un tratamiento quirúrgico.