¿Es la obesidad un factor de riesgo del cáncer de hígado?

¿Es la obesidad un factor de riesgo del cáncer de hígado?
26 de octubre de 2018 GETTY - ARCHIVO

MADRID, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

En la última década, la obesidad se ha convertido en una de las principales causas de cáncer en todo el mundo y se espera que eclipse al hábito de fumar. En las mujeres, la obesidad es un importante impulsor del cáncer de endometrio y de mama, mientras que uno de los principales cánceres causados por la obesidad en los hombres es el carcinoma hepatocelular (CHC) o cáncer de hígado.

El cáncer de hígado es el quinto cáncer más común en todo el mundo y la tercera causa más común de muerte por cáncer. En los últimos 20 años, la incidencia de cáncer de hígado se ha duplicado en Estados Unidos y se ha triplicado en Australia. La epidemia de obesidad representa el 30-40 por ciento de este incremento en el cáncer de hígado.

Una nueva investigación de la Universidad de Monash y el Centro de Cáncer Peter MacCallum, en Australia, ha encontrado que un grupo de personas obesas que se ha pasado por alto anteriormente puede estar en riesgo de desarrollar cáncer mortal de hígado. La investigación, publicada este jueves en 'Cell', también ha explicado cómo la obesidad está relacionada con el cáncer de hígado, y ambas enfermedades están aumentando rápidamente en el mundo en desarrollo.

La mayoría de los individuos obesos que desarrollan cáncer de hígado primero padecen la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NALFD, por sus siglas en inglés) y luego la esteatohepatitis no alcohólica más grave (NASH, por sus siglas en inglés). Esto puede conducir a cirrosis e insuficiencia hepática y, en algunos casos, a cáncer de hígado.

Sin embargo, la investigación realizada por un equipo dirigido por el profesor Tony Tiganis, del Instituto de Descubrimientos en Biomedicina de Monash y Peter Mac, revela que existen vías para el desarrollo del cáncer de hígado en personas obesas que no dependen del desarrollo de EHNA o cirrosis. Las pautas actuales en Europa y Estados Unidos restringen las pruebas para el cáncer de hígado en la obesidad a pacientes con cirrosis solamente. Este descubrimiento significa que potencialmente hay un grupo de personas que pueden estar en riesgo de cáncer de hígado que no está siendo examinado para detectar la enfermedad.

A LA BÚSQUEDA DE BIOMARCADORES

"Lo que esta investigación ha demostrado es que la detección actual del cáncer de hígado en pacientes obesos puede faltar en un grupo de personas en riesgo. Hasta ahora, hemos creído que la falta de desarrollo de una enfermedad hepática grave hacía que algunos grupos tuvieran pocas probabilidades de desarrollar cáncer mortal", dice el profesor Tiganis.

Según el profesor Tiganis, se necesita más investigación para comprender mejor el vínculo entre la obesidad y el cáncer de hígado, ahora que se han cambiado las suposiciones existentes. "Si tener NASH o cirrosis no son las únicas vías para el desarrollo del cáncer de hígado en personas obesas, necesitamos con urgencia desarrollar biomarcadores para ayudar a identificar a los pacientes de NAFLD que pueden estar en riesgo de desarrollar CHC", afirma Tiganis.

La investigación utilizó modelos animales y biopsias de tejido humano, que fueron proporcionadas por la profesora Wendy Brown y su equipo del Departamento de Cirugía de la Universidad de Monash. La investigación definió dos vías moleculares separadas para el desarrollo de cirrosis NASH versus cáncer de hígado en ratones obesos, lo que podría abrir el camino a intervenciones para prevenir la progresión a cirrosis o cáncer de hígado en personas con obesidad.

La investigación revela que la vía de obesidad-NASH-cirrosis es impulsada por el desencadenamiento de una proteína llamada STAT-1. Sin embargo, a los ratones que desarrollaron cáncer de hígado sin tener NASH se les activó el cáncer medianta una proteína diferente, llamada STAT-3.

Actualmente, hay medicamentos disponibles que están aprobados para su uso en otras enfermedades dirigidas a las vías STAT-1 y STAT-3, pero elprofesor Tiganis advierte que es demasiado pronto para asumir que estos fármacos pueden tener un impacto beneficioso en la prevención del desarrollo de cáncer de hígado en las personas obesas.

Las respuestas de quimioterapia estándar para el cáncer de hígado son deficientes, en la mayoría de los casos no hay impacto en las tasas de supervivencia en general. El profesor Tiganis cree que hay una necesidad urgente de desarrollar terapias dirigidas. Un informe de 2017 de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estadounidenses reveló que, en la década anterior, el 40 por ciento de los cánceres estaban vinculados con la obesidad y que el hecho de fumar era la principal causa de cáncer.

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