2 de julio de 2014

La obesidad y el riesgo de asma en la infancia

La obesidad y el riesgo de asma en la infancia
FLICKR/GAULSSTIN

MADRID, 2 Jul. (Infosalus/EP) -

   Parte del aumento del riesgo de asma hacia finales del siglo XX podría atribuirse a la obesidad y al incremento del índice de masa corporal (IMC) a mediados de la infancia, según un nuevo estudio publicado esta semana en 'Plos Medicine'. La investigación, dirigida por Raquel Granell, de la Universidad de Bristol, Reino Unido, y sus colegas, proporciona evidencia genética de que una mayor masa grasa y masa magra elevan el riesgo de asma en la infancia media.

   La incidencia del asma, una enfermedad crónica causada por la inflamación de las vías respiratorias, ha ido en aumento durante las últimas décadas, y se estima que 200 millones de adultos y niños en todo el mundo se ven afectados por el asma. Las causas subyacentes del asma no se conocen, pero algunos expertos creen que la obesidad puede ser una de las causas.

   La obesidad, como el asma, es cada vez más común, y los estudios observacionales en niños han informado de que el índice de masa corporal se asocia positivamente con el asma, pero estos análisis no pueden probar que la obesidad causa el asma, por lo que en este nuevo trabajo, los investigadores aplicaron un método llamado aleatorización mendeliana, que utiliza tanto la información genética como datos de observación para evaluar si el IMC tiene un efecto causal sobre el asma.

   En un estudio de aleatorización mendeliana, la causalidad se puede deducir de las asociaciones entre las variantes genéticas que se sabe que afectan a un factor modificable de riesgo (en este caso, la masa corporal) y el resultado de interés (el asma infantil).

   Los investigadores analizaron los efectos causales de la IMC, la masa grasa y la masa magra en el asma a la edad de 7,5 años en 4.835 niños inscritos en el 'Estudio Longitudinal Avon de Padres e Hijos' (ALSPAC, por sus siglas en inlgés), un proyecto de salud a largo plazo que comenzó en 1991.

   Se calculó una puntuación genética ponderada basada en 32 variaciones de secuencias de ADN relacionadas con el índice de masa corporal y se estimaron las asociaciones con el IMC, la masa grasa, la masa magra y el asma. Los autores vieron que la puntuación genética está fuertemente asociada con el IMC, la masa grasa y la masa magra y con el asma infantil, y que el riesgo relativo de asma aumentó en un 55 por ciento por cada unidad extra de IMC.

   Estos hallazgos sugieren que un índice de masa corporal más alto aumenta el riesgo de asma en la infancia media y que las intervenciones de salud pública destinadas a reducir la obesidad también pueden ayudar a limitar el aumento global de asma.

ADEMÁS DE LA OBESIDAD, LA INFLUENCIA AMBIENTAL

   No obstante, los autores señalan algunas limitaciones de su estudio y que hay alguna evidencia de que la composición corporal influye en el asma a través de vías no relacionadas con la inflamación inducida por la obesidad, por lo que entienden que se necesitarán más investigaciones para aclarar esta relación.

   "Las influencias ambientales sobre el desarrollo de asma en la infancia se han investigado ampliamente en estudios epidemiológicos, pero pocos de ellos proporcionan una fuerte evidencia de la causalidad", concluyen los autores de esta investigación.

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