No, ya no hay una hora ni un día en el que haya más paros cardiacos

No, ya no hay una hora ni un día en el que haya más paros cardiacos
3 de octubre de 2018 GETTY IMAGES

MADRID, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio del Cedars-Sinai Medical Center (Estados Unidos) ha demostrado que los paros cardiacos repentinos pueden ocurrir cualquier día y en cualquier momento, a pesar de la creencia popular de que las mañanas de los días entre semana, y especialmente los lunes, eran los puntos 'negros' en las muertes de este tipo.

"Si bien hay varias razones para explicar por qué ocurren más paros cardíacos fuera de las horas pico previamente identificadas, el estrés es probablemente un factor importante. Ahora vivimos en una era acelerada, que causa un aumento del estrés psicosocial y posiblemente un aumento en la probabilidad de sufrir un paro cardíaco repentino", explica Sumeet Chugh, principal investigador de este estudio, publicado en la revista 'Journal Heart Rhythm'.

El equipo de investigadores de Chugh analizó los datos del Estudio de Muerte Inesperada Inesperada de Oregon (Estados Unidos) entre 2004 y 2014, que realiza una evaluación multianual en más de 16 hospitales de un área metropolitana de un millón de habitantes en la ciudad de Portland. Dirigido por el proyecto Chugh, el proyecto lleva en curso más de 15 años. Todos los casos informados se basaron en informes del servicio médico de urgencias, con información detallada sobre la causa del paro cardiaco.

Entre los principales hallazgos, destaca que, de los 1,535 pacientes que murieron por un paro cardiaco repentino, solo el 13,9 por ciento murió en las primeras horas de la mañana entre las 6 y las 10. Además, tampoco han encontrado evidencia científica de que ocurrieran más paros cardíacos repentinos durante los lunes.

"Debido a que un paro cardiaco repentino suele ser fatal, tenemos que prevenirlo antes de que ocurra. Esta es solo otra pieza del puzzle. Nuestros próximos pasos son determinar de manera concluyente las razones subyacentes detrás de este cambio, y luego identificar las implicaciones para la salud pública", concluye el responsable del estudio.