30 de mayo de 2014

Neumólogos creen que el cigarrillo electrónico con nicotina es "tóxico" y no ayuda a dejar de fumar

Neumólogos creen que el cigarrillo electrónico con nicotina es "tóxico" y no ayuda a dejar de fumar
CHARLES PLATIAU / REUTERS

MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

Neumólogos y expertos en tabaquismo consideran que el cigarrillo electrónico con nicotina es tóxico, no ayuda a dejar de fumar y su publicidad es "peligrosa", según se desprende de la 'Primera Encuesta sobre el Cigarrillo Electrónico', realizada en España durante el mes de mayo de 2014.

La encuesta ha sido coordinada por la Fundación Lovexair, y la dirección científica ha correspondido a la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid) y a la Sociedad Española de Expertos en Tabaquismo (SEDET). Asimismo, ha contado con la colaboración de la Sociedad de Respiratorio en Atención Primaria (GRAP).

En concreto, el 97 por ciento de los profesionales consultados considera que el cigarrillo electrónico con nicotina es tóxico, y el 88 por ciento señala que la nicotina que tiene es al menos "igual de dañina" que la que se consume con el cigarrillo manufacturado.

Asimismo, preguntados sobre si este tipo de artefactos pueden ayudar a abandonar el tabaco, un 61 por ciento afirma que no, mientras que otro 22 por ciento opina que podría ser, pero bajo estricto control médico. Además, un 17 por ciento de los profesionales afirma no tener conocimiento suficiente por el momento para dar una opinión.

No obstante, la mayoría opina que no puede ayudar a abandonar el tabaco, sino que, al contrario, es más evidente el riesgo de recaída que conlleva su consumo en los exfumadores, como así lo han expresado el 93 por ciento de los encuestados. Del mismo modo, el 95 por ciento de los participantes señala que la publicidad es "poco clara y peligrosa" ya que puede promover el inicio en el consumo de los jóvenes.

Por otro lado, el 97 por ciento estima que su uso masivo afecta a esta "desnormalización" y recomienda que las autoridades limiten y regulen su uso de manera similar a la normativa sobre el tabaco para su consumo en general, y que lo normal sea no fumar.

En la encuesta también se observa que un 66 por ciento de los especialistas consideran que debería ser regulado de manera similar a la de un medicamento, no porque lo consideren así, sino principalmente para conocer y estudiar su composición y los efectos que producen todos sus componentes al ser consumidos por inhalación.

Finalmente, para un 44 por ciento es necesario esperar hasta conocer estudios científicos que midan realmente sus efectos sobre la salud; sólo el 1 por ciento lo considera ahora mismo como un "buen" sustituto del tabaco; un 36 por ciento no recomendaría su uso nunca; un 10 por ciento cree que se podría usar en poblaciones específicas; y un 4 por ciento opina esto mismo pero de manera general para cualquier fumador.

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