20 de junio de 2019

Mitos que rondan sobre los recién nacidos

Mitos que rondan sobre los recién nacidos
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / EKATERINA POKROVSKY

MADRID, 20 Jun. (EDIZIONES) -

Sobre todo si se es padre primerizo se suele atender más a lo que nos dicen los abuelos, o a las creencias populares que llevan años inundando el conocimiento popular sobre la crianza de los niños, cuando en realidad, si leyéramos un poco más los padres, nos daríamos cuenta de que la mitad no son verdad y de que nuestros recién nacidos están bien como están.

El principal problema de hoy en día es que se vende una sensación de que los recién nacidos tienen una salud frágil, de que van a surgir problemas, y se les mete miedo a los padres con cosas que nunca pasan, según denuncia el médico especialista en Pediatría y máster en Neonatología por la Sociedad española de Neonatología, el doctor José María Lloreda.

"Los padres, sobre todo primerizos, viven angustiados por problemas que se fomentan para venderte cosas, tipo el esterilizador, o por ejemplo el aparato para ver las constantes vitales del bebé, así como para evitar la muerte súbita un colchón específico. Te meten miedo con todo para hacerte creer que si no haces todo lo que te dicen eres mal padre cuando la mayor parte de cosas son gratis o realmente no hacen falta", subraya.

Precisamente, en el 'Manual de Padres primerizos' (Arcopress), este neonatólogo enumera los que a su juicio representan los principales mitos que rondan sobre los recién nacidos y que, en su opinión, debemos desterrar.

En una entrevista con Infosalus, este experto saca a colación, por ejemplo, la creencia de que el bebé tiene frío porque sus manos y pies están siempre fríos, cuando en realidad esto no es así. "En los recién nacidos la circulación de la sangre va más lenta, por eso sucede, no tiene nada que ver con que estén fríos porque ellos en sí tengan frío", apostilla el experto.

Para la muerte súbita dice que los bebés deben dormir boca arriba, y los padres no fumar. "Que no te vendan la moto porque no hay ningún aparato que sirva para evitarla. Te dicen también que es necesario el humidificador para el catarro, cuando no lo es. Se vive la sensación de miedo cuando vivimos hoy en día en la época en la que los recién nacidos tienen más salud de la historia", llama la atención este especialista.

Otro mito con el que cree que se 'machaca' bastante a los padres es con el tema de las rutinas, y con el insistir en que un bebé de un mes duerma solo, no demande cosas. "Sin embargo, los adultos tenemos más libertad y tenemos asumido que cada uno es como es, cuando a ellos les ponemos reglas. Con un recién nacido hay que estar atento a sus demandas y nosotros adaptarnos a ellos, no al revés. Tú al bebé le pones a llorar en otra habitación pero no es una forma de que aprenda, ni siquiera ética", considera Lloreda.

¿BIBERÓN DE CEREALES PARA QUE DUERMA MÁS POR LA NOCHE?

Desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) remarcan también que hay gente que piensa que el niño se despierta por la noche por tener hambre y, por lo tanto, si se le da un biberón con cereales por la noche van a dormir mejor. "Hay estudios que comparan el número de despertares entre niños que toman solo pecho y niños que toman biberón con cereales. Demuestran que los niños que toman cereales antes de dormir, no duermen mejor, ni tienen menos despertares que los niños alimentados solo con pecho", añade.

Es más, precisa que durante los primeros 6 meses de vida los bebés se despiertan a menudo, es el patrón del sueño normal a estas edades. "Al despertarse la madre suele poner el niño al pecho. Estos despertares y la lactancia frecuente favorecen el apego y el mantenimiento de la lactancia. Los bebés que toman el pecho pueden tardar más tiempo en dormir de un tirón, pero eso no les perjudica", indica igualmente.

Así con todo, remarca que la introducción de un biberón con cereales por la noche "no hace que el niño duerma mejor" y además alerta de que puede interferir con la lactancia, "que sí ha demostrado sus beneficios". A su vez, advierte de que la sobrealimentación nocturna con cereales puede favorecer el desarrollo de sobrepeso y de obesidad en los niños.

Por otro lado, existe el mito de que si una persona se coloca detrás del recién nacido éste puede quedar bizco. "Una creencia muy difundida respecto al estrabismo es la de no permitir que los bebés miren hacia atrás porque pueden quedar bizcos. ¿Es esto verdad? Es falso. Es normal que durante los primeros meses los bebés se pongan bizcos de vez en cuando. Se debe a la inmadurez de los músculos oculares. Pero entre los 4 y 6 meses, por lo general, los ojos se enderezan. Si sigue desviando los ojos a partir de esa edad, consulte a su pediatra", añade la AEPAP.

Asimismo, se cree que cortar el pelo al bebé hace que lo tenga más fuerte. ¿Tiene esto algún fundamento? "Ni cortando ni afeitando el pelo se consigue que el pelo salga más grueso", subraya la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.

Igualmente, está muy extendido que no se debe bañar al recién nacido hasta que se caiga el cordón umbilical. ¡Esto no es cierto!, asegura la AEPAP, quien añade que el cordón umbilical es un conducto que une el ombligo del feto con la placenta de la madre, que tras el parto, se pinza y se corta.

"Poco a poco se va secando hasta que se cae, normalmente entre los 5 y los 15 días de vida. El ombligo puede mojarse aunque no se haya caído el cordón. Lo importante es que se lave y se seque bien para evitar infecciones. Para ello hay que lavarse las manos antes y después de tocar el cordón. Basta con lavarlo con agua y jabón con pH neutro y secarlo bien tanto después del baño como tras cada cambio de pañal", concluye.

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