La mayoría de los que tienen riesgo de enfermedad cardiovascular tienen exceso de grasa abdominal

La mayoría de los que tienen riesgo de enfermedad cardiovascular tienen exceso de grasa abdominal
9 de diciembre de 2018 FLICKR/SANDRA COHEN-ROSE AND COLIN ROSE - ARCHIVO

MADRID, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

Aproximadamente un 64 por ciento de las personas en riesgo alto de sufrir una enfermedad cardíaca o un accidente cerebrovascular tienen un exceso de grasa abdominal, según el estudio EUROASPIRE V de la Sociedad Europea de Cardiología, presentado en Dubai (Emiratos Árabes) en el marco del Congreso Internacional de Cardiología y Salud Cardiovascular 2018.

En concreto, su cintura tenía una circunferencia de 88 centímetros o más en el caso de las mujeres y 102 centímetros o superior en el caso de los hombres. Además, el 37 por ciento tenían sobrepeso y el 44 por ciento obesidad.

El exceso de grasa abdominal en torno a la mitad del cuerpo, llamada obesidad central, es un marcador de distribución anormal de la grasa. Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Europa. Cada año se diagnostican más de 11 millones de casos nuevos y se registran 3,9 millones de muertes por esta causa en el continente.

Además, el estudio también ha hallado que sólo el 47 por ciento de los que toman medicación contra la hipertensión alcanza el objetivo de presión arterial de menos de 140/90 mmHg (milímetros de mercurio). Entre los que toman medicamentos hipolipemiantes, únicamente el 43 por ciento consigue el objetivo de colesterol LDL menor de 2,5 mmol/L.

Por otra parte, muchos participantes que no toman ningún tratamiento antihipertensivo y/o hipolipemiante tienen una presión arterial y un colesterol LDL elevados. Entre los pacientes que reciben tratamiento para la diabetes tipo 2, el 65 por ciento de ellos logra el objetivo de azúcar en sangre de la hemoglobina glucosilada en menos del 7 por ciento, según la investigación.

"El estudio muestra que una gran proporción de las personas en riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular tienen un estilo de vida no saludable y la presión arterial, los lípidos y la diabetes sin controlar", ha indicado la miembro del comité de dirección del Imperial College London (Reino Unido) para el estudio, la profesora Kornelia Kotseva.

El estudio se ha realizado desde 2017 hasta 2018 en 16 países europeos con 2.759 participantes. Se incluyeron individuos menores de 80 años sin antecedentes de enfermedad arterial coronaria u otra enfermedad aterosclerótica, pero que tenían un alto riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular.

QUÉ COMPORTA UN RIESGO ALTO

El riesgo alto se define con una presión arterial alta, un colesterol alto y/o diabetes. Por lo tanto, el estudio reclutó a personas a las que se les había recetado tratamientos antihipertensivos, hipolipemiantes y/o contra la diabetes, ya sea dieta, hipoglucemiantes orales y/o insulina.

A los participantes se les preguntó sobre el hábito tabáquico, la dieta, la actividad física, la presión arterial, el colesterol y la diabetes. Se incluyeron medidas de altura, peso, circunferencia de la cintura, presión arterial, colesterol LDL y el nivel de glucosa en sangre.

En este sentido, la investigación concluye que casi uno de cada cinco, el 18 por ciento, eran fumadores y sólo el 36 por ciento alcanzaban el nivel de actividad física recomendada, un mínimo de 30 minutos cinco veces por semana.

"Los médicos necesitan ir más allá tratando los factores de riesgo que conocen y siempre investigar el hábito tabáquico, la obesidad, la dieta poco saludable, la inactividad física, la presión arterial, el colesterol y la diabetes", ha dicho la profesora Kotseva.

"Las personas a menudo no saben que necesitan tratamiento. Por ejemplo, visitan a su médico de cabecera por su diabetes, pero no saben que también tienen presión arterial alta. En nuestro estudio, muchos participantes con presión arterial alta y colesterol no estaban siendo tratados", ha agregado.

De forma paralela, la experta ha reclamado iniciativas de salud pública para prevenir el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular, como "prohibir fumar, gravar alimentos con alto contenido en azúcar y grasas saturadas y proporcionar áreas para hacer ejercicio".