28 de enero de 2016

La mayoría de la población ha sufrido dolor de cabeza en el último año

La mayoría de la población ha sufrido dolor de cabeza en el último año
EUROPA PRESS

MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

Entre un 85 y un 90 por ciento de la población ha sufrido algún episodio de cefalea en el último año, siendo el principal motivo de consulta ambulatoria, según ha mostrado la tercera edición de la 'Guía Oficial de la Práctica Clínica de Cefaleas', elaborada por el Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

El objetivo del trabajo ha sido actualizar los avances fisiopatológicos y terapéuticos de una de las patologías más frecuentes en la población y que genera una gran demanda asistencial: el dolor de cabeza. De acuerdo a los datos obtenidos, las cifras de prevalencia de la cefalea en los países occidentales oscilarían entre el 73-89 por ciento en la población masculina y entre el 92-99 por ciento en las mujeres.

En todo caso, no todos los dolores de cabeza afectan a la población por igual. Así, dentro de las cefaleas primarias, es decir, cuando el dolor de cabeza es el único o principal síntoma de la enfermedad, la cefalea en tensión sería el tipo de dolor más prevalente, alcanzado a un 66 por ciento de la población, seguido de la migraña (15% y 2-3% de forma crónica) y de la cefalea por estímulos fríos (15%).

La cefalea por compresión externa (4%), por abuso de medicación (1-2%), de la tos (1%), por ejercicio físico (1%), asociada a la actividad sexual (1%) o la cefalea en racimos (0,2-0,3%), serían también otros de los tipos más prevalentes de cefaleas primarias. "El estudio también indica que, aunque en los últimos 20 años las cifras de prevalencia de migraña apenas han variado, sí se ha producido un aumento notable en la cefalea tipo tensión frecuente y en la cefalea tipo tensión crónica", ha explicado la coordinadora del Grupo Estudio de Cefaleas de la SEN, Patricia Pozo Rosich.

Respecto a las cefaleas secundarias, aquellas en las que el dolor de cabeza es un síntoma de otra enfermedad, destaca la prevalencia de la cefalea por resaca (72%), por fiebre (63%), asociada a alteraciones metabólicas (22%), al ayuno (19%), a alteraciones en la nariz o en los senos (15%), a trauma craneal (4%) o a alteraciones oculares (3%).

"Uno de los problemas que se ha puesto en relieve es la alta prevalencia de los distintos tipos de cefaleas crónicas a nivel poblacional, en especial de la migraña crónica, ya que entorno a un 3 por ciento de los pacientes con migraña episódica evolucionan anualmente a una migraña crónica. Es por lo tanto fundamental conocer los factores que pueden influir en la cronificación de la cefalea, lo que permitiría conocer mejor los mecanismos implicados en la perpetuación del dolor, así como actuar sobre ellos para modificar su curso evolutivo", ha recalcado Pozo Rosich.

LAS MIGRAÑAS PROVOCAN UN ABUSO DE LA MEDICACIÓN

Por otra parte, el informe ha mostrado que las migrañas son el tipo de cefalea que con más frecuencia deviene en abuso de la medicación, y los opiáceos, los barbitúricos, la cafeína y los triptanes son los fármacos que más típicamente y en un menor tiempo favorecen la cronificación de la cefalea. La prevalencia de la migraña crónica por abuso de medicación oscila entre un 0,7 y un 1,7 por ciento, con un porcentaje "aún mayor" en mujeres en la cuarta-quinta décadas de la vida.

"La presencia de cefalea crónica se asocia a una mayor discapacidad y pérdida de productividad, a un mayor número de consultas médicas, hospitalizaciones y costes económicos", ha analizado la experta, para señalar que las crisis de dolor, especialmente en la migraña, producen una "importante limitación" en la actividad de los que la sufren, obligando a reducirla en más de un 50 por ciento y precisando de reposo en la cama hasta en el 20 o el 30 por ciento de los casos.

También, prosigue, interfieren en las relaciones familiares y en el ocio, e incluso podría determinar limitaciones en la educación o en el desarrollo profesional por su inicio precoz, muchas veces en la infancia o en la adolescencia.

Además, las cefaleas primarias no solo suponen una carga en la calidad de vida, sino también un coste para la sociedad y el individuo, ya que se calcula que en España, analizando sólo lo que supone económicamente la pérdida de jornadas laborales, serían unos 2.000 millones de euros anuales.