29 de septiembre de 2014

Mayor dosis de radioterapia combinada con hormonoterapia aumenta la supervivencia en un tipo de cáncer de próstata

MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

Si bien es conocido que el tratamiento más apropiado para el cáncer de próstata de alto riesgo es la combinación de radioterapia y hormonoterapia, ahora un estudio ha demostrado que la privación de andrógenos a largo plazo mediante hormonoterapia conllevan un aumento en la supervivencia en los pacientes con cáncer de próstata intermedio y alto riesgo localizado, según un estudio promovido por el Grupo de Investigación Clínica en Oncología Radioterápica (GICOR).

La investigación presentada este lunes, según explica a Europa Press el jefe de Departamento de Oncología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, el doctor Felipe Calvo, es de "gran importancia por su implicación clínica", ya que supone un avance en la elección de tratamiento en una enfermedad tan frecuente como el cáncer de próstata, uno de los tumores potencialmente más curables.

En líneas generales, los resultados muestran que con esta combinación la supervivencia es estadísticamente significativa, mientras que el porcentaje de mejora es relativamente pequeño, teniendo en cuenta que con el tratamiento estándar (con radioterapia y hormonoterapia) ya se curan a muchos pacientes.

Lo relevante es, por tanto, que "ese pequeño margen de aumento de supervivencia es estadísticamente significativo". Es decir, los investigadores han conseguido curar a un porcentaje mayor de pacientes, dentro de un cáncer donde estadísticamente ya hay altas tasas de curación.

Los investigadores parten de la base de que los tumores tienen diversas categorías de riesgo, en el caso del cáncer de próstata localizado, se habían identificado tres categorías de riesgo: bajo, intermedio y alto, pero no se habían intentado tratamientos distintos para cada uno de esos riesgos.

Los investigadores han observado que ocurre modificando la indicación en las dos categorías más desfavorables, así como novedad se ha conseguido una radioterapia "un poco más intensa que la convencional", y se ha intensificado el tratamiento farmacológico.

DATOS DE LA INVESTIGACIÓN

Concretamente, se ha evalúa el mantener una deprivación androgénica 28 meses frente a 4 en una población de 362 pacientes con cáncer de próstata de riesgo intermedio y alto. "El resultado final es que el grupo de enfermos que recibe el tratamiento más prolongado se beneficia en termino de más control del cáncer de próstata", ha explicado el experto.

Actualmente, aproximadamente un 50 por ciento de los pacientes que se diagnostican con el tumor de próstata localizado (órgano confinado) son de riesgo intermedio y de alto riesgo. Es una categoría muy frecuente, ya que de 10 cáncer de próstata nuevos, 2 tiene metástasis y ocho están aparentemente localizados y, de estos, 4 son de estas dos categorías.

Por lo tanto, aumentar un poco la combinación de tecnología avanzada de la irradiación, junto con una modulación de la biología tumoral con hormonoterapia, ofrece mejoras en el tratamiento del cáncer de próstata. El rápido desarrollo de las nuevas técnicas de irradiación como la IMRT (radioterapia con intensidad modulada), o la IGRT (radioterapia guiada por la imagen) ofrece unas posibilidades de administrar altas dosis de radioterapia de forma segura a tumores que así lo requieren.

El estudio, que comenzó en 2006, "es el fruto de un esfuerzo increíble", explica. "No hay precedentes en España de un estudio de este tipo en Oncología y en Oncología Radioterápica, tan prolongado en el tiempo y con datos estadísticamente tan seguros", añade.

El trabajo, el primero español presentado en el congreso de la Sociedad americana de radiología terapéutica (ASTRO, por sus siglas en ingles), ha sido posible gracias al apoyo de los recursos del Sistema Nacional de Salud, y nace como una investigación "excepcional" de origen académico y sin finalidad comercial