1 de julio de 2009

Más del 90 por ciento de los españoles conoce a alguien que consume estupefacientes, según un estudio

MADRID, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

Más del 90 por ciento de los españoles conoce a alguien que consume estupefacientes, según muestran los resultados de una encuesta realizada por la empresa de soluciones para el desarrollo del comercio electrónico y las telecomunicaciones SoyDigital, acerca del nivel de concienciación de los españoles respecto al consumo de drogas, con motivo del día internacional contra el uso y tráfico de drogas.

En concreto, el 60 por ciento de los encuestados afirma conocer a más de diez personas de su entorno que consumen estupefacientes, frente al tres por ciento que dice conocer entre siete y nueve personas y el 13 por ciento que admite conocer entre cuatro y seis personas que consumen. Además, mientras que el 15 por ciento dice que lo hacen entre una y tres personas de su entorno, y tan sólo el ocho por ciento de los encuestados asegura no conocer a nadie que se drogue.

Por otro lado, el 62 por ciento de los encuestados se muestra totalmente en contra de la legalización del tráfico de drogas como alternativa a los problemas derivados de la drogodependencia y, sin embargo, el 38 por ciento restante se muestra simpatizante de esta medida.

Respecto a la influencia de la clase social, el 67 por ciento de los encuestados afirmaron que esto no influye. Sin embargo, la disyuntiva se produce a la hora de relacionar la influencia de la clase social con el consumo de estupefacientes y, según el 52 por ciento de los encuestados, a mayor nivel de clase social aumenta el índice de consumo, frente a un 37 por ciento que opina que a menor nivel de clase social el consumo es mayor.

Tan sólo el siete por ciento de los encuestados cree que a mayor nivel de clase social se produce un menor índice de consumo, frente a un cuatro por ciento que considera que el consumo disminuye a menor clase social.

Respecto al tabaco, el 70 por ciento de los encuestados consideran al tabaco y al alcohol como drogas de consumo. No obstante, y a pesar de las campañas gubernamentales y educativas acerca de sus efectos, estas dos sustancias siguen siendo las más letales.