23 de mayo de 2014

El maltrato físico es la segunda causa más común de traumatismo cráneo-encefálico y de fracturas en lactantes

MADRID, 23 May. (EUROPA PRESS) -

El maltrato físico es la segunda causa más común de traumatismo cráneo-encefálico y de fracturas en lactantes y niños pequeños, según ha asegurado el médico radiólogo adjunto del servicio de Radiología Pediátrica del Área Materno-Infantil del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona, Ignasi Barber, durante el 32º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM).

Concretamente, el experto ha explicado que los hallazgos "más comunes" maltrato físico son las lesiones cutáneas y las fracturas, algunas de las cuales proveen evidencia de maltrato físico. Por ello, ha asegurado que los estudios radiológicos son "cruciales" ante la sospecha clínica de dicho maltrato y ha destacado la necesidad de que el radiólogo conozca cuáles son las lesiones esqueléticas que indican maltrato físico y la semiología de condiciones que puedan simular maltrato".

"El estudio mediante serie ósea radiográfica se recomienda en todos los niños menores de 2 años con sospecha de maltrato. Esto es fundamental para la detección de lesiones óseas clínicamente insospechadas reveladoras de maltrato físico", ha comentado.

Asimismo, prosigue, en niños entre los 2 y los 5 años con alta sospecha de maltrato se debe realizar serie ósea o gammagrafía ósea. Ambas pruebas pueden ser complementarias en casos concretos. "La gammagrafía ósea es muy sensible en la detección de fracturas de huesos largos, fracturas costales, fracturas espinales o pélvicas y también en fracturas en manos o pies. En cambio es poco sensible para la detección de la lesiones metafisarias características en niños menores de 2 años", ha apostillado.

Dicho esto, el experto ha recordado que otra nueva herramienta diagnóstica es el PET con Flúor 18 que ofrece mejor resolución espacial y mayor sensibilidad que la gammagrafía ósea convencional. En este sentido, en niños mayores de 5 años se recomienda obtener únicamente radiografías de las áreas de interés clínico.

"Es crítico que la serie ósea sea adecuada para la detección de fracturas sutiles específicas para el diagnóstico de maltrato. No detectar las lesiones esqueléticas podría exponer de nuevo al niño a un entorno peligroso y posiblemente fatal. Las radiografías deberían realizarse de acuerdo a las directrices del Colegio Americano de Radiología y de la Academia Americana de Pediatría", ha recalcado.

Finalmente, el especialista ha subrayado que la edad de las fracturas es "crítica" en la evaluación del maltrato y ha informado de que la formación del hueso subperióstico ocurre generalmente entre 7-10 días, el callo blando se ve entre los 10-14 días, y la formación de callo duro entre los 14-21 días.

"La serie ósea puede identificar una variedad de alteraciones que pueden confundirse con las lesiones relacionadas con maltrato infantil. Detección de fracturas múltiples y/o irregularidades metafisarias que simulan fracturas metafisarias pueden darse en casos de osteogénesis imperfecta, raquitismo, sífilis, ciertas displasias óseas, y como resultado de partos distócicos, ya sean vaginales o por cesárea. La gran mayoría de estas condiciones se pueden distinguir de las lesiones por maltrato mediante una valoración cuidadosa de las imágenes y obteniendo un buen historial clínico, así como con datos de laboratorio o estudios genéticos", ha zanjado.