8 de junio de 2009

Madrid.- El Hospital Quirón realiza su primera operación a un neonato con malformación en la vena de galeno

MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

La unidad de Neurorradiología Intervencionista del Hospital Quirón Madrid realizó hoy por primera vez una intervención quirúrgica a un neonato aquejado de una malformación en la vena de galeno, aprovechando para ello la vena umbilical para llevar un catéter hasta el cerebro del recién nacido mediante una técnica mínimamente invasiva.

Según explicó el coordinador de dicha operación, el doctor Alfredo Casasco, se trata de una intervención "muy compleja y precisa" en la que se precisó el uso de la más alta tecnología, como el angiógrafo digital, la resonancia magnética de 3 Teslas, TAC de 64 cortes, ecógrafos, así como una UCI pediátrica.

La vena de galeno es la única malformación vascular del cerebro que se produce durante la vida intrauterina y consiste en la desviación anormal de la sangre que ha de llegar por las arterias hacia el cerebro. En cambio, esta sangre se dirige por las venas hacia el corazón de los recién nacidos, quienes al poco de nacer fallecen por insuficiencia cardiaca.

Actualmente es posible diagnosticar con una simple ecografía a los fetos que padecen esta malformación, que aun siendo rara --representa el 2 por ciento de la totalidad de malformaciones vasculares en el cerebro de niños y adultos-- sí supone el 60 por ciento de las malformaciones vasculares en el cerebro en el caso de los más pequeños.

Una vez diagnosticada, señaló el doctor Casasco, se puede saber el grado de alteración del corazón antes de que nazca, con lo que se puede preparar la actuación en urgencia durante el nacimiento, momento en el que se aprovecha la vena umbilical para pasar el catéter hasta el cerebro y tratar la malformación. Así, "se consigue tapar parte de las comunicaciones anormales y reequilibrar la función cardiaca, para completar el procedimiento, sin urgencias, cuando el bebé sea algo mayor".

Además, en ocasiones la malformación en la vena de galeno puede producir estrecheces en las venas yugulares que drenan el cerebro, que deriven a su vez en un aumento de presión de sangre en el cerebro que evoluciona hacia la atrofia. En estos casos también hay que actuar de urgencia.