Joven con sobrepeso, ¿adulto con cardiopatía?

Joven con sobrepeso, ¿adulto con cardiopatía?
31 de julio de 2018 GETTY IMAGES / ANNETTE BIRKENFELD

MADRID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El sobrepeso en edades jóvenes puede provocar una presión arterial más alta y dar el músculo cardiaco, preparando el escenario para una enfermedad grave más adelante en la vida, según ha confirmado una nueva investigación en la revista 'Circulation' de la Asociación Americana del Corazón.

El estudio es el primero en explorar si un índice de masa corporal (IMC) más alto produce efectos adversos sobre el sistema cardiovascular en adultos jóvenes. Si bien los estudios observacionales pueden sugerir asociaciones entre los factores de riesgo o las conductas de estilo de vida y la enfermedad cardíaca, no han podido demostrar la relación causa-efecto. Aquí, los investigadores combinaron los hallazgos de tres tipos diferentes de análisis genéticos para hallar pruebas de que el IMC causa diferencias específicas en las mediciones cardiovasculares.

Los investigadores utilizaron datos de varios miles de jóvenes sanos de entre 17 y 21 años que participaron en el estudio en curso 'Children of the 90s' (también conocido como Avon Longitudinal Study of Parents and Children) desde que nacieron en el área de Bristol (Reino Unido).

Los hallazgos de los investigadores sugieren que un IMC más alto causa una presión arterial sistólica (número superior) y diastólica (número inferior) más alta, así como agrandamiento del ventrículo izquierdo, la principal cámara de bombeo del corazón.

"El engrosamiento de las paredes de los vasos está considerado como el primer signo de aterosclerosis, una enfermedad en la que las placas de grasa se acumulan dentro de las arterias y conducen a enfermedades cardíacas. Sin embargo, nuestros hallazgos sugieren que los IMC más altos causan cambios en la estructura del corazón de los jóvenes, lo que puede preceder a los cambios en los vasos sanguíneos", explica Kaitlin H. Wade, autora principal del estudio y asociada de investigación en la Universidad de Bristol.

Dos de los análisis utilizados (aleatorización mendeliana y recuerdo por genotipo) aprovechan las propiedades de la variación genética. La recuperación por genotipo es nueva y explota la asignación aleatoria de genes en la concepción.

"A nivel de población, esto proporciona un experimento natural análogo a un ensayo aleatorio, donde podemos comparar las diferencias en un resultado (como la estructura y la función del corazón) con diferencias en el IMC, sin que la relación esté sesgada por otros factores conductuales y de estilo de vida", puntualiza Wade.

Ahora, los investigadores planean investigar la relación entre un IMC más alto y otros posibles mecanismos de enfermedad, como la abundancia y la diversidad de los microbios que viven en el intestino. También esperan explorar la relación entre el IMC y la estructura y la función cardiaca en una población que ahora ronde los 70 años.