11 de diciembre de 2018

Investigan cómo ayudar a las neuronas de la médula espinal a regenerarse

Investigan cómo ayudar a las neuronas de la médula espinal a regenerarse
MARCUS MAHAR

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las neuronas en el cerebro y la médula espinal no vuelven a crecer después de una lesión, a diferencia de las del resto del cuerpo. Si te cortas en el dedo, probablemente volverás a usarlo en días o semanas; mientras que, si se corta la médula espinal, es probable que nunca más camines. Ahora, trabajando en ratones, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, en Estados Unidos, identificaron algunos de los pasos clave tomados por los nervios periféricos, los de los brazos y las piernas, a medida que se regeneran.

Los hallazgos, publicados en la edición de este lunes de 'Proceedings of the National Academy of Sciences', trazan un camino que las neuronas de la médula espinal podrían seguir, lo que podría conducir a una mejor recuperación de las personas paralizadas por las lesiones de la médula espinal.

"Hemos descubierto algunos de los eventos que son necesarios para que los nervios periféricos lesionados se reparen a sí mismos, y podemos ver que estas cosas no ocurren en el sistema nervioso central", afirma Valeria Cavalli, profesora asociada de neurociencia. "Así que ahora estamos tratando de ver si activar estas redes puede ayudar a las neuronas de la médula espinal a regenerarse", agrega.

Alrededor de 11.000 personas en Estados Unidos sobreviven cada año a una lesión en la médula espinal. La mayoría de las veces son lesiones provocadas por accidentes de coche y motocicletas, caídas, deportes de contacto y buceo, o disparos de armas. Los médicos pueden reducir el riesgo de daño adicional al inmovilizar rápida y suavemente la columna vertebral, pero no hay manera de revertir una lesión de la médula espinal que ya ha ocurrido. Las neuronas que forman la médula espinal no se curan espontáneamente.

Las neuronas en el sistema nervioso central, el cerebro y la médula espinal, y el sistema nervioso periférico son muy similares, excepto en su capacidad para regenerarse. Entonces, Cavalli se dio cuenta de que estudiar neuronas periféricas podría ayudar a los científicos a entender por qué algunas neuronas dañadas se regeneran y otras no.

Se centró en un tipo único de célula sensorial que abarca ambos sistemas nerviosos. Conocidas como neuronas del ganglio de la raíz dorsal, estas células tienen largos zarcillos, llamados axones, con dos ramificaciones. Una rama del axón se conecta a las células en la periferia del cuerpo y puede regenerarse si se corta; el otro lado se enlaza con las células de la médula espinal y no puede volver a crecer después de una lesión.

Cavalli, el primer autor Young Mi Oh y colegas desarrollaron neuronas ganglionares de la raíz dorsal de ratón en el laboratorio y luego las cortaron para descubrir qué procesos biológicos ocurren a medida que las células vuelven a crecer sus axones. También cortaron el nervio ciático, que recorre la pierna hasta la médula espinal a través de los ganglios de la raíz dorsal, en ratones. Luego, los investigadores identificaron un conjunto de genes necesarios para que los axones se regeneraran.

SILENCIAMIENTO DE GENES DE ENVÍO Y RECEPCIÓN DE SEÑALES

"Demostramos que establecer un programa de regeneración significa que algunos genes deben estar activados, pero muchos deben estar desactivados", dice Cavalli. En particular, un grupo de genes relacionados con el envío y la recepción de señales químicas y eléctricas, el principal deber de las neuronas maduras, tuvo que silenciarse para que la lesión sanara, según los investigadores.

"La neurona lesionada debe dejar de funcionar como una neurona y concentrarse en repararse a sí misma --detalla Cavalli--. Esto significa que la neurona tiene que volver a un estado inmaduro para que pueda volver a participar en los programas de desarrollo y crecer de nuevo".

La idea de que las células deben ser menos maduras para regenerarse no es nueva, pero el estudio de Cavalli y Oh proporciona evidencia que apoya esa idea. Los investigadores identificaron los actores moleculares y genéticos clave involucrados en la regresión a un estado menos maduro, y demostraron que el momento de la regresión era crucial para una recuperación exitosa.

"Si estás activando un sistema que hace que la neurona sea menos madura, debes asegurartede que no sea para siempre --aconseja Cavalli--. Tiene que seguir siendo una neurona, aunque inmadura, para que pueda volver a madurar y comenzar a funcionar nuevamente después de que se repare".

Cavalli y sus colegas están trabajando para avanzar hacia una compresión más detallada de cuándo y durante cuánto tiempo deben apagarse los genes específicos, y si el silenciamiento de los genes en las neuronas del sistema nervioso central los inducirá a volver a crecer después de la lesión.

"No hemos encontrado una cura, pero entendemos mejor qué hacen las neuronas lesionadas --matiza Cavalli--. Desde aquí, podemos construir nuevas hipótesis y trabajar para aplicarlas a las personas".