7 de marzo de 2011

La insuficiencia renal es causa y consecuencia de las enfermedades cardiovasculares

MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

La insuficiencia renal es a la vez causa y consecuencia de las enfermedades cardiovasculares, según ha destacado el nefrólogo del Hospital Clínico de Madrid, Roberto Martín Hernández, con motivo de la celebración del Día Mundial del Riñón, que con estas premisas tendrá lugar este jueves bajo el lema 'Protege tus riñones, salva tu corazón'.

"La insuficiencia renal y las enfermedades cardiovasculares están muy relacionadas debido a la vascularización del riñón", asegura a Europa Press Martín Hernández, quien detalla que "un tercio de la sangre del latido cardiaco pasa por los riñones".

De hecho, este experto explica que recientemente se ha comprobado que la insuficiencia renal "por pequeña que sea" es un "predictor" de la enfermedad cardiovascular y "confiere" un riesgo en sí misma para el desarrollo de estas patologías.

Aparte de la patología cardiovascular, la diabetes es otro de los principales factores de riesgo. Como consecuencia y con la finalidad de "concienciar" a la sociedad, la Fundación Renal Iñigo Álvarez de Toledo y la Asociación Madrileña para la lucha contra las enfermedades renales instalará este jueves una carpa en la Puerta del Sol, donde se harán pruebas gratuitas para valorar el riesgo de sufrir enfermedad renal.

Estas pruebas consistirán, según el nefrólogo del Clínico de Madrid, en una medición de la tensión arterial y un control de los niveles de glucemia y creatinina, que es "el principal marcador de la función de los riñones".

En base a estos datos y los aportados por la ecuación MDRD para la evaluación de la insuficiencia renal, se recomendará al sujeto que asista al especialista o al médico de Atención Primaria, pero en cualquier caso y como destaca Martín Hernández, "esta es una acción de concienciación social".

Respecto a la sensibilización social, el experto destaca la importancia del diagnóstico precoz de la patología ya que, mediante una prevención primaria basada en una alimentación adecuada y la practica de ejercicio moderado, y la introducción de medicación en los casos que sea necesario, se puede "detener" o incluso hacer "desaparecer" la enfermedad renal.

CINCO ESTADÍOS DE ENFERMEDAD

La insuficiencia renal se clasifica en cinco estadíos. Los dos primeros se caracterizan por la "alteración funcional o estructural de los riñones, que mantienen la función renal por encima del 60 por ciento y no tienen porqué conducir a insuficiencia renal más grave", puntualiza Martín Hernández.

Los dos siguientes corresponden a la insuficiencia renal moderada o leve y el quinto es el que hace referencia a la insuficiencia renal crónica, en las que los riñones funcionan por debajo del 15 por ciento de su capacidad y se "necesita a medio o corto plazo de diálisis o trasplante".

Aproximadamente el 7 por ciento de la población presenta alguna alteración funcional o estructural de los riñones y el 4 por ciento de la población sufre de insuficiencia renal moderada o leve. Por su parte, la insuficiencia crónica afecta a 126 enfermos por cada millón y año y tiene más prevalencia en las personas mayores de 60 años.