23 de febrero de 2015

Horas después de tomar el sol la piel sigue sufriendo

Horas después de tomar el sol la piel sigue sufriendo
FLICKR/DANIEL LOBO

MADRID, 23 Feb. (INFOSALUS) -

   La exposición a la luz ultravioleta del sol o lámparas de rayos UVA puede dañar el ADN de los melanocitos, las células que producen la melanina que da color a la piel. Este daño que provoca la radiación ultravioleta, que es una causa importante de cáncer de piel, hace que la piel sufra horas después de la exposición al sol.

   Esta es una de las conclusiones de un trabajo realizado por un equipo de investigadores dirigidos por la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut, Estados Unidos. Este hallazgo, que se publica este jueves en la edición digital de 'Science', muestra que la melanina tiene efectos tanto cancerígenos como protectores.

    En el pasado, los expertos creían que la melanina protege la piel al bloquear el daño de la luz UV, pero también hay evidencia de estudios que sugieren que la melanina se asocia con daño celular de la piel. En esta nueva investigación, Douglas E. Brash, profesor clínico de Radiología Terapéutica y Dermatología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale y sus coautores expusieron células de ratón y melanocitos humanos a la radiación de una lámpara UV.

   La radiación causó un tipo de daño en el ADN conocido como dímero de ciclobutano (CPD, por sus siglas en inglés), en el que dos "letras" de ADN se unen y doblan el ADN, evitando que la información que contienen puedan leerse correctamente. Para sorpresa de los investigadores, los melanocitos no sólo generan CPD de inmediato, sino continuaron haciéndolo horas después de que la exposición a UV terminó. Las células sin melanina generaron CPD sólo durante la exposición a UV.

   "Si nos fijamos en el interior de la piel de adultos, la melanina protege contra los CPD. Actúa como un escudo --apunta Brash, quien también es miembro del Centro de Cáncer de la Universidad de Yale--. Pero está haciendo cosas buenas y malas". Los investigadores probaron la magnitud del daño que se produjo después de la exposición al sol evitando la reparación del ADN en muestras normales de ratón y vieron que la mitad de los CPD en los melanocitos eran 'CPD oscuros', es decir, formados en la oscuridad.

EL PAPEL DE LA MELANINA

   En la búsqueda de una explicación de estos resultados, Sanjay Premi, científico investigador asociado en el laboratorio Brash, descubrió que la luz UV activa dos enzimas que se combinaron para "excitar" un electrón en la melanina. La energía generada a partir de este proceso, conocido como quimioexcitación, se transfirió al ADN en la oscuridad, provocando el mismo daño en el ADN que la luz solar durante el día. La quimioexcitación se ha visto previamente sólo en las plantas y animales inferiores.

   Aunque la noticia del efecto cancerígeno de la melanina es desconcertante, los investigadores también señalan que hay algo de esperanza: la lentitud de la quimioexcitación puede dar tiempo a desarrollar nuevas herramientas de prevención, como protectores solares diseñados para bloquear la transferencia de energía posterior a la exposición solar.