7 de marzo de 2011

Los hábitos poco saludables aumentan el riesgo de padecer gota, según los expertos

VALENCIA, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

La frecuencia con la que la gota aparece en la sociedad actual va ligada a hábitos dietéticos "excesivos" y, entre ellos, al consumo desmedido de cerveza, según ha destacado este sábado el doctor Eliseo Pascual durante el XIV Congreso que la Sociedad Valenciana de Reumatología (SVR) celebra esta semana en Valencia.

Además, el facultativo ha señalado que esta enfermedad, que se debe a la formación de cristales de ácido úrico en el interior de determinadas articulaciones y que habitualmente se manifiesta con una inflamación intensa y dolorosa, está mal tratada en la mayoría de los casos. "La gota recibe una atención menos exigente por parte de los médicos y parte del problema es que muchos pacientes aceptan la gota como una enfermedad engorrosa, crónica y difícilmente tratable", ha aseverado.

Según los expertos, aunque la gota es de las pocas dolencias reumáticas que se pueden curar, el éxito depende especialmente de que se produzca un diagnóstico precoz. Sin embargo, aseguran que sólo entre el 30 y el 50 por ciento de los afectados por gota recibe regularmente un tratamiento eficaz.

"Una vez detectada, debe administrarse un fármaco para disminuir suficientemente el ácido úrico a dosis adecuadas para obtener los niveles en sangre necesarios. Pero una vez disueltos los cristales, el ácido úrico debe mantenerse en niveles normales de manera indefinida", ha explicado el doctor Pascual.

MENOS CERVEZA PARA EVITAR RECAÍDAS

Por ello, el experto ha señalado que, según los últimos estudios presentados, los pacientes deben evitar ciertos alimentos, entre los que destaca la ingesta de cerveza.

El doctor ha indicado que, dado que las personas que sufren gota forman cristales con facilidad, crearán cristales de nuevo y experimentarán una recaída si no controlan los hábitos alimentarios.

"Los tratamientos están disponibles, pero parece que hay una falta colectiva de interés", ha asegurado el doctor, que ha señalado que la gota se puede diagnosticar con certeza y de manera sencilla y que su tratamiento es fácil de administrar, casi siempre de un coste bajo y eficaz.

Además, ha subrayado que las mujeres padecen esta enfermedad con mucha menor frecuencia, aunque en edades postmenopáusicas la gota es una posibilidad que, ante un episodio de inflamación articular, debe tenerse en consideración.