16 de mayo de 2019

Los gritos humanos varían enormemente en calidad y motivación

Los gritos humanos varían enormemente en calidad y motivación
PIXAVAY - ARCHIVO

MADRID, 16 May. (EUROPA PRES) -

Los gritos son bien estudiados en animales, donde se piensa que el comportamiento ha evolucionado como una forma de asustar a un depredador atacante y brindar una oportunidad de escapar o, en animales sociales, de reclutar ayuda cuando están en problemas. Sorprendentemente, se sabe mucho menos acerca de cómo funcionan los gritos humanos en la comunicación, o cómo son los gritos humanos de similares o diferentes de los de otras especies.

Para ayudar a desentrañar los secretos de los gritos humanos, el profesor de Psicología Harold Gouzoules y sus estudiantes en la Universidad de Emory, en Estados Unidos, contaron con 181 voluntarios, en su mayoría estudiantes de pregrado, escucharon 75 sonidos vocales humanos, que representan un amplio rango acústico y una variedad de contextos emocionales, y los clasifican como un grito o un no-grito.

Para ver qué cualidades hacen que los sonidos sean más chillones, Gouzoules, jefe del Laboratorio de Bioacústica de Emory, y los estudiantes graduados Jay W. Schwartz y Jonathan W.M. Engelberg, analizaron los sonidos con respecto a 28 parámetros acústicos que evalúan el tono, el timbre, la duración, el rango de frecuencia y la aspereza (o la modulación de amplitud rápida).

"Los sonidos ásperos se perciben como duros, ásperos, cavernosos o vibrantes. Algunas investigaciones recientes han sugerido que la aspereza podría ser una cualidad definitoria de los gritos, por lo que uno de nuestros objetivos fue evaluar esta idea", dice Schwartz, quien describirá el trabajo en una presentación en la 177 Reunión de la Sociedad Acústica de Amércia, que se celebra hasta el viernes en Louisville, Kentucky, Estados Unidos.

Los científicos descubrieron que los sonidos que se clasificaban con mayor frecuencia como gritos compartían ciertos factores acústicos, entre ellos un tono alto y de barrido/arco, así como una gran rugosidad. Extrañamente, hubo un sonido decididamente que no era de grito, un silbato, que el 71 por ciento de los participantes calificó como un grito.

"Esto tenía sentido, sin embargo, cuando analizamos las cualidades acústicas del silbato --dice Schwartz--. Exhibía muchos de los rasgos que generalmente se asociaban con los gritos", como el tono alto y el arco, y la rugosidad moderada-alta.

LOS GRITOS, RESERVADOS PARA UNA SITUACIÓN PARTICULAR

Sorprendentemente, las vocalizaciones de personas etiquetadas como gritos provienen de una amplia gama de contextos emocionales, dice Schwartz. "Algunos tenían miedo, mientras que otros estaban enojados, sorprendidos o incluso emocionados --detalla--. En casi todas las demás especies, los gritos están reservados para una situación particular, como un ataque de un depredador o rival".

El equipo de Gouzoules encontró una gran variación acústica entre los gritos humanos, en otras palabras, los gritos no todos suenan igual. Esto plantea la pregunta: ¿Los humanos usan gritos de diferentes sonidos en diferentes situaciones, y podemos discriminar esos gritos e interpretarlos? "En el futuro, planeamos incorporar imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI, por sus siglas en inglés) para examinar los fundamentos neurológicos de las reacciones de las personas a los gritos", dijo Gouzoules.

"Los gritos son vocalizaciones intrínsecamente interesantes, pero también hay aplicaciones potenciales de la salud humana en la investigación de gritos, ya que existen múltiples trastornos psiquiátricos que involucran el comportamiento de gritos", concluye Gouzoules.