5 de agosto de 2009

Gripe.-Asturias difunde el protocolo de actuación ante la gripe A "donde todas las sospechas se manejarán igual"

La consejería de Salud destaca la alta preparación del sistema sanitario para hacer frente a la nueva situación

OVIEDO, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Dirección General de Salud Pública de Asturias ha difundido entre los profesionales sanitarios el nuevo protocolo de actuación para el manejo de casos por el virus de la nueva gripe A (H1N1), siguiendo la estrategia consensuada con el Ministerio de Sanidad y Política y Social en el último Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y en aplicación de las recomendaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud, según informaron desde la Consejería de Salud a través de una nota de prensa.

La principal novedad de este protocolo, expusieron desde la Consejería de Salud, radica en que todas las sospechas de gripe se manejarán de la misma manera, con independencia de la cepa de virus causante de la enfermedad.

Las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad permanecen vigilantes ante la evolución del virus y actualizan las pautas de actuación en función de los cambios de la situación epidemiológica.

Asturias cuenta con una amplia experiencia y con profesionales altamente cualificados en el análisis de la evolución de la enfermedad a través del sistema de vigilancia epidemiológica, sustentado en la Red de Médicos Centinela. "El diagnóstico será clínico, sin necesidad de envío de muestras al laboratorio para análisis virológico", indicaron desde la Consejería.

Los profesionales sanitarios establecerán el diagnóstico de gripe A en función de que la sintomatología presentada por el paciente cumpla los criterios de definición de caso. El diagnóstico que se efectuará será de gripe, sin necesidad de determinar la cepa causante de la enfermedad.

Cuando la gripe entre en fase epidémica los esfuerzos se centrarán en la mitigación del impacto sanitario y social del virus mediante la atención apropiada a los enfermos en su domicilio y en los centros sanitarios. Será la gravedad del caso y la presencia de factores de riesgo, como siempre es así en el abordaje de la gripe, lo que a criterio de los profesionales determinará la estrategia terapéutica adecuada.

Para casos leves de gripe la recomendación es tratamiento con antitérmicos y contención de las relaciones sociales. En caso de presencia de una enfermedad de base que pueda complicarse cuando el paciente contrae una infección gripal, el protocolo indica que los profesionales sanitarios tienen la competencia adecuada para decidir el manejo de la situación, valorando en cada caso la conveniencia o no de tratamiento específico con antivirales.

Con respecto al análisis de las infecciones causadas por el nuevo virus de la gripe, la vigilancia epidemiológica se sustentará en Asturias, como en el resto de comunidades autónomas, en el Sistema de Vigilancia de Gripe a través de la Red de Médicos Centinela.

La Red de Médicos Centinela de Asturias cuenta con una amplia experiencia de funcionamiento en la aplicación de esta metodología de vigilancia de la gripe patrocinada por la OMS y que constituye un excelente sistema de vigilancia epidemiológica.

En la fase actual y en la esperada para el otoño-invierno, más relevante que el número total de casos de gripe, es conocer el tipo y las características de las diferentes cepas que circulan de forma simultánea infectando a nuestra población.

La Dirección General de Salud Pública considera "muy necesario" difundir entre los ciudadanos las medidas de prevención que pueden adoptarse frente a la gripe, como son, al estornudar o toser taparse la boca y la nariz, mejor con un pañuelo de papel y tirarlo a la basura y lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón y siempre que se haya estado en contacto con una persona afectada.

Además la Directora General de Salud Pública, Amelia González, destacó la alta preparación del sistema sanitario para atender la nueva situación generada por la aparición de un nuevo virus de la gripe y la adaptación a las circunstancias y normas de uso que pueden variar en función de los diferentes momentos temporales de difusión de la enfermedad.