El Gobierno de Canarias invierte en 1,8 millones en 300.000 dosis de la vacuna contra la gripe estacional

Actualizado: miércoles, 2 septiembre 2009 16:16

Entre un 5 y un 15 por ciento de la población se verá afectada por la "gripe de siempre" en Canarias

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Canarias ha invertido 1,8 millones de euros en la adquisición de 300.000 dosis de vacuna antigripal para afrontar la presente temporada de gripe estacional, es decir 15.000 dosis más que en 2008, complementadas con 15.000 dosis de vacuna antineumocócica.

Así lo informó hoy la consejera de Sanidad del Ejecutivo regional, Mercedes Roldós, durante la presentación de la campaña de vacunación contra la gripe estacional bajo el lema 'Vacúnate contra la gripe estacional... la gripe de siempre', que se adelanta este año y se desarrollará desde el 15 de septiembre y hasta el 15 de noviembre, con el fin de que no coincida con la vacunación frente a la nueva gripe A/H1N1.

De esta forma, Canarias figura entre las primeras comunidades autónomas que empezará a vacunar y los ciudadanos que quieran recibir la vacuna por estar incluidos en alguno de los grupos de riesgo pueden llamar al teléfono de información al ciudadano 012 y solicitar cita para la vacuna de la gripe estacional.

Asimismo, la Consejería de Sanidad distribuirá 3.000 carteles y 60.000 folletos con información acerca de la vacuna y de quién debe vacunarse, además de entre 1.200 y 1.500 mensajes de móvil. Los materiales se han distribuido en las oficinas de farmacia, centros de salud y consultorios periféricos, centros de atención a especialidades, hospitales de referencia, clínicas privadas, hogares y residencias para la tercera edad, y corporaciones locales.

CON MAYOR INCIDENCIA EN CANARIAS

Roldós incidió en la necesidad de aumentar la cobertura de vacunación en el personal sanitario y en la protección de las personas mayores y enfermos crónicos. La consejera recordó que la gripe estacional es una de las enfermedades infecciosas de transmisión respiratoria y de presentación aguda de mayor incidencia en Canarias.

La extrema contagiosidad del virus de la gripe condiciona que cada invierno se produzca en las islas una onda epidémica estacional, que tiene importantes implicaciones en determinados grupos poblacionales como mayores o enfermos crónicos, en los que este proceso tiene frecuentemente complicaciones graves. Recalcó que la prevención y el control de esta enfermedad infecciosa se basa fundamentalmente en la vacunación y "extremar" las medidas de higiene.

Por su parte, la directora general de Programas Asistenciales, Julia Nazco, explicó que la gripe estacional afecta cada temporada a un 5-15 por ciento de la población total y subrayó que en los últimos años la incidencia en las islas ha sido "media-baja afectando a muy poca población". Así pues, la respuesta inmunitaria protectora tras la vacunación es variable y, en conjunto, se sitúa en un intervalo comprendido entre el 70 y el 90 por ciento de los vacunados.

Por todo ello, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias emprende campañas anuales de vacunación cuyo objetivo fundamental es la reducción de la morbilidad y mortalidad en los grupos a los que van dirigidos: Personas con riesgo de complicaciones por gripe, personas de 65 años o más y otros grupos específicos de población.

Roldós reiteró que dentro de los grupos específicos, la vacunación en el personal sanitario adquiere una relevancia especial debido al contacto estrecho y frecuente con personas de alto riesgo de padecer o desarrollar graves complicaciones o consecuencias de la infección por el virus de la gripe, motivo por el cual la Campaña de Vacunación 2009-2010 quiere hacer de nuevo este año hincapié en aumentar la cobertura de vacunación en el personal sanitario.

TRANSMISIÓN DE LA GRIPE

La consejera de Sanidad manifestó que el modo habitual de transmisión de la gripe es la vía aérea entre personas aglomeradas en espacios cerrados. También puede transmitirse por contacto directo mediante las gotitas de saliva que se expulsan al toser o estornudar, y a través de las manos contaminadas, ya que el virus puede persistir durante horas en superficies y objetos, especialmente en ambientes fríos y con humedad.

El virus de la gripe empieza a transmitirse entre uno y dos días antes del inicio de síntomas. El periodo de incubación es corto, habitualmente entre 1-5 días y la infección confiere inmunidad contra el virus infectante específico.

CONTRA LAS "LEYENDAS URBANAS"

De igual modo, Roldós se mostró en contra de las "leyendas urbanas que dicen que cuando uno se vacuna aparece la gripe, ya que eso no es verdad". "Eso no quita que cuando las personas que se vacunan puedan coger otro tipo de virus que cursa con un catarro de vías altas o de vías bajas o cualquier enfrentamiento que curse con sintomatología común a una parte de la que cursa con la gripe, pero que no es la gripe", apostilló.

No en vano, indicó que aunque la vacunación de la gripe ha sido ampliamente recomendada en estos grupos de riesgo, muchas personas no se vacunan al pensar que la vacuna no es efectiva. Sin embargo, hay varias razones para rechazar esa creencia infundada en tanto que las personas que han sido vacunadas con la vacuna de la Gripe pueden padecer un enfriamiento, o una enfermedad catarral y pensar erróneamente que la vacuna no les ha proporcionado protección.

En otros casos, las personas que se han vacunado pueden realmente enfermar de gripe, aunque normalmente la padecerán de forma más leve. En general, la efectividad de la vacuna varía cada año dependiendo del grado de similitud entre las cepas de virus incluidas en la vacuna y la/s cepa/s circulantes durante la temporada.

La eficacia de la vacuna también varía de una persona a otra. Estudios de adultos jóvenes sanos han demostrado que la efectividad de la vacuna de la Gripe oscila entre un 70 y 90 por ciento. Por su parte, en los mayores y aquellos pacientes con enfermedades crónicas, la vacuna es a menudo menos efectiva en la prevención de la enfermedad que en reducir la gravedad de los síntomas y el riesgo de complicaciones graves y la muerte.

Además, Roldós informó de que los estudios demuestran que la vacuna reduce las hospitalizaciones alrededor de un 70 por ciento y la muerte un 85 por ciento entre pacientes que no están internos en hogares de ancianos. Entre los que sí lo están, la vacuna reduce el riesgo de hospitalización en un 50 por ciento, el riesgo de neumonía un 60 por ciento y el riesgo de morir entre un 75 y un 80 por ciento.

LAS DOS VACUNAS

"Si una persona se ha puesto la gripe estacional se pondrá la vacuna de la gripe A. El virus es diferente y por tanto las personas que se hayan vacunado de gripe estacional luego se tendrán que vacunar de gripe A", aseguró la consejera de Sanidad, que, por otro lado, resaltó la "baja tasa de mortalidad de la gripe A, en torno a un 0,18 por ciento, tasa que está siendo menor que la de la gripe estacional".

La titular de Sanidad recordó que entre las personas que deben vacunarse contra la gripe estacional figuran aquellas con riesgo de complicaciones, tales como adultos y niños que padezcan enfermedades crónicas: pulmonares, cardiovasculares, hepáticas, renales, hematológicas y metabólicas; con problemas inmunitarios de cualquier origen; que padezcan problemas neuromusculares que puedan comprometer su función respiratoria. Además de niños y adolescentes que hayan recibido tratamiento prolongado con aspirina; residentes en centros para mayores o ingresados en centros sociosanitarios o centros para enfermos crónicos; y mayores de 65 años.

A ellos se suman las personas que atienden, cuidan o conviven con personas con riesgo de complicaciones como profesionales y personal sanitario; adultos y niños, convivientes y personal al cuidado de enfermos crónicos y de personas mayores. Al igual que determinados colectivos profesionales como personal sanitario, policías, bomberos, docentes y trabajadores de transportes públicos.