17 de agosto de 2009

La Generalitat defiende el protocolo y profesionalidad de farmacéuticos catalanes para vender la postcoital

ROSES (GIRONA), 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

La consellera de Salud de la Generalitat, Marina Geli, destacó el sábado la profesionalidad y la capacidad de los farmacéuticos para poder dispensar, a partir del 1 de septiembre, la píldora postcoital de manera eficaz y correcta "como se ha hecho hasta el momento", ya que Cataluña siempre se ha caracterizado por el "alto nivel de accesibilidad" a la píldora.

Geli recordó, en un acto celebrado en Roses, que Cataluña ha sido una comunidad pionera en la dispensación de la píldora postcoital desde 2004 e insistió en la idea de que la dispensación de la postcoital en farmacias "debe ir acompañada de un servicio de acompañamiento a la persona y con unas recomendaciones", unas condiciones que los farmacéuticos "pueden cumplir perfectamente".

A principios de agosto, la conselleria y el Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Cataluña acordaron un protocolo de actuación que incluía la necesidad de realizar una entrevista privada y confidencial a la usuaria de la píldora por parte del farmacéutico. Sin embargo, ayer, la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, aseguró que este protocolo debería ser revisado si dificultaba el acceso de las mujeres al fármaco.

Geli aclaró el sábado que están en conversaciones con el Ministerio de Sanidad, pero que en ningún momento, des del Ministerio, se ha notificado algún desacuerdo con el protocolo de los farmacéuticos catalanes con la conselleria.

De todos modos, la consellera insistió en que las declaraciones de del viernes de la ministra se deben contextualizar, ya que también se está trabajando a nivel español en un protocolo con los farmacéuticos y ya "se verá variaciones y matizaciones tienen que hacerse".

"Actualmente hay consenso sobre que los farmacéuticos tienen que hacer lo mismo que hasta ahora hacían los médicos", aseguró Geli, ya que a partir de septiembre la venta libre estará permitida, la píldora costará 18 euros y su dispensación tiene que estar "bajo unos mínimos de profesionalidad por parte de los farmacéuticos".

La consellera se mostró convencida de que "habrá acuerdo" ya que el protocolo catalán "da respuesta a la profesionalidad de los farmacéuticos y aumentará la accesibilidad a la píldora".