La Fundación Internacional de Osteoporosis advierte de los graves riesgos y costes que produce abandonar el tratamiento

Actualizado: martes, 23 mayo 2006 14:39

En España se producen 25.000 fracturas al año con un coste directo de más de 126 millones de euros

VIENA, 23 May. (De la enviada especial de Europa Press, Guadalupe Sáez) -

La Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF) lanzó ayer en Viena, con la colaboración de Roche y GlaxoSmithKline, una campaña informativa a los pacientes con osteoporosis para que no abandonen su tratamiento, debido al grave riesgo de fractura y al gran coste económico que esto supone. Según un estudio de la IOF, la osteoporosis posee un significativo impacto monetario ya que, tan sólo en Europa, los tratamientos hospitalarios de esta enfermedad superan los 4,8 billones de euros al año, y si el número de fracturas no se reduce, se prevé que para 2050 el coste mundial aumente un mínimo de 106 billones de euros.

"Esta campaña, que incluye a 190 países, tiene como objetivo llevar un mensaje claro a la sociedad, en concreto a las autoridades, doctores y pacientes, para que se tome más en cuenta la necesidad vital de continuar con el tratamiento, y que se involucren más en conocer por qué las mujeres abandonan la medicación, qué les molesta y qué necesitan", declaró a Europa Press el secretario general de la IOF y profesor de Epidemiología, Salud Pública y Economía de la Salud de la Universidad de Lieja (Bélgica), el profesor Jean-Yves Reginster. Asimismo, "los gobiernos deberían concienciarse de que hay un aumento de pacientes con osteoporosis y que el impacto es similar al de otras enfermedades como el cáncer de mama", señaló Reginster. "Las autoridades deberían también animar a las personas a que se realizaran pruebas diagnósticas y lograr que los tratamientos fueran más fáciles de seguir", apuntó.

La osteoporosis afecta aproximadamente a 75 millones de personas en Europa, Estados Unidos y Japón. Según el estudio, después de seis meses de tratamiento, la quinta parte de los pacientes lo abandonan; después de un año, la mitad de los afectados deja de medicarse; y dos años después, menos de la cuarta parte de los enfermos continúa con el tratamiento. "Esta falta de continuidad en el tratamiento es muy importante, puesto que menos de una tercera parte de las mujeres que sufren una fractura recuperarán su anterior nivel de movilidad y más de un tercio requerirán un cuidado constante", aseguró el profesor Reginster.

En cuanto a los costes directos que conlleva no continuar con el tratamiento, el estudio de la IOF señala que en Reino Unido el coste anual de las fracturas por osteoporosis se sitúa entre los 2,2 y los 2,6 billones de euros. En España, donde se producen 25.000 fracturas cada año, los costes directos superan los 126 millones de euros y los indirectos los 420 millones. En EE.UU., durante 2001-2003 se produjeron 2,39 millones de fracturas, lo que supuso al gobierno un precio de 10 billones de euros.

Según datos de la IOF, la osteoporosis afecta a una tercera parte de las mujeres post-menopáusicas y a uno de cada cinco hombres mayor de 50 años. En concreto, en las mujeres mayores de 45, la osteoporosis conlleva más días en el hospital que otras enfermedades como la diabetes, los infartos o el cáncer de mama.

Respecto a los costes indirectos, el profesor Reginster destacó el fuerte impacto que producen las fracturas tanto en el paciente como en su entorno. "Se reduce la movilidad y la independencia, se es menos capaz de continuar trabajando fuera de casa, se produce un gran impacto emocional y psicológico, además de provocar que los familiares pierdan también parte de su vida laboral al tener que convertirse en permanentes cuidadores", manifestó.

TESTIMONIOS DE LA CAMPAÑA.

Britt Ekland, actriz sueca, estuvo en la presentación de la campaña para explicar su caso como enferma de osteoporosis desde hace 10 años. La actriz señaló que, como muchas otras mujeres, cuando le diagnosticaron la enfermedad no se lo creía: "Nunca me había sentido mal ni me dolía nada", señaló la actriz. Sin embargo, sufrió un accidente donde se rompió la muñeca y una pierna. "Estar en una silla de ruedas, con muletas y dependiendo de la gente me hicieron comprobar que, aunque no sepas si estás mejorando con el tratamiento, no se puede abandonar y te tienes que cuidar", declaró la actriz.

Roswitha Horno, paciente y miembro de una asociación de osteoporisis en Austria, fue consciente de la necesidad de tomar la medicación cuando le diagnosticaron la enfermedad en 1994, con 57 años. "Es muy importante no abandonar el tratamiento, de esta manera es posible parar la enfermedad y prevenir la fractura", afirmó la austríaca.

"Pero no es fácil comprometerse, al principio le restas importancia y nunca tienes tiempo. Sin embargo, es vital fijarte un horario para tomar el medicamento y tener el apoyo de una asociación o un grupo para sentirte motivada, así como ser responsable de continuar con el tratamiento por tí misma", aseguró. "Tienes que ser positiva, sabes que tienes que cuidarte porque tienes una enfermedad, pero hay que encontrar un equilibrio entre tener cuidado y ser fuerte y activa al mismo tiempo", concluyó.