1 de agosto de 2006

Expertos internacionales recomiendan los inhibidores de la aromatasa para curar el cáncer de mama precoz

MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de expertos internacionales recomendó hoy el uso de un tratamiento adyuvante adecuado a base de inhibidores de la aromatasa (IA) para tratar el cáncer de mama precoz, una enfermedad "potencialmente curable", según informaron en un documento consensuado que se publicó hoy en la revista médica Current Medical Research and Opinion.

Según informó en un comunicado la compañía AstraZéneca, que comercializa anastrozol con el nombre de 'Arimidex' para dicha enfermedad, los expertos reconocen que con un tratamiento posquirúrgico adecuado, las pacientes con cáncer de mama precoz tienen posibilidades de curarse de su afección, siendo los IA los que "deben prescribirse como tratamiento preferido".

Este grupo de expertos examinó datos procedentes de todos los grandes ensayos en los que se utilizaron IA para el tratamiento del cáncer de mama con el objetivo de proporcionar "una interpretación racional" del impacto de estos datos sobre la práctica actual. Así, se concluyó que las pacientes recién diagnosticadas de un cáncer de mama precoz sensible a hormonas deberían recibir un IA después de la cirugía inicial, mientras que las mujeres que ya están tomando tamoxifeno deberían también considerar cambiar su tratamiento a un IA.

Según ha explicado el profesor Rowan Chlebowski, del Centro Médico Harbor-UCLA, California (Estados Unidos), los datos que apoyan el uso de los IA, y muy en especial anastrozol, son "abrumadores", por lo que no hay duda de que tamoxifeno ya no es "el tratamiento de referencia para estas mujeres".

Entre otros aspectos destacados en este documento, los expertos destacaron que la comunicación de acontecimientos adversos ginecológicos disminuye considerablemente con los IA en comparación con tamoxifeno. La mayoría de los acontecimientos adversos ginecológicos referidos con tamoxifeno se producen durante los primeros 2,5 años de tratamiento, mientras que los riesgos asociados al tratamiento con tamoxifeno no pueden monitorizarse ni predecirse en pacientes individuales.