22 de mayo de 2014

Expertos alertan de que el colesterol y la hipertensión arterial pueden provocar una pérdida irreversible de visión

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

Expertos de la Clínica Baviera han alertado de que el colesterol y la hipertensión arterial pueden provocar una pérdida "irreversible" de visión y han recordado que, según datos de la Federación Española de Dietistas y Nutricionistas (FEDEN), la mitad de los españoles adultos registra cifras de colesterol por encima de los valores recomendados.

Además, los especialistas han avisado de el último estudio realizado por la Sociedad Española de Hipertensión (SHE) hasta un 40 por ciento de los mayores de 18 años padece hipertensión. En este sentido, han informado de que la asintomatología de ambos desequilibrios en sus estadios iniciales provoca que un elevado porcentaje de quienes padecen hipercolesterolemia o hipertensión lo desconozca y, por lo tanto, no tome las precauciones oportunas.

Entre los problemas graves de salud que de desarrollan como consecuencia del colesterol o la tensión arterial elevados se encuentran distintas afecciones oculares que pueden incluso conllevar una pérdida irreversible de visión. En ambos casos, prosigue, los problemas se originan por las alteraciones producidas en el flujo sanguíneo de la zona ocular.

Concretamente, el director médico de la Unidad de Retina de la Clínica Baviera, José María Ruiz Moreno, ha explicado que el colesterol, del mismo modo que se acumula en las paredes de los vasos sanguíneos del cuerpo, lo hace también en los ojos, provocando una disminución de la oxigenación de los tejidos oculares.

"En caso de llegar a ocluirse la arteria central de la retina, se produciría un infarto retiniano masivo que conlleva una pérdida prácticamente total de la visión", ha recalcado, para señalar que en el caso de la hipertensión los vasos sanguíneos de la retina se verán más afectados cuanto mayor sea la tensión o el tiempo en el que ha permanecido en niveles altos.

Las principales dolencias oculares que pueden aparecer como consecuencia de la hipertensión son neuropatía óptica isquémica -daño en los nervios del ojo debido a una circulación deficiente-; oclusión de la arteria retiniana -bloqueo del riego sanguíneo en las arterias que van a la retina; y oclusión de la vena retiniana -bloqueo de las venas que llevan la sangre que sale de la retina.

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