Expertos advierten de que el tratamiento multidisciplinar de apnea del sueño evita problemas de desarrollo

Dormir y descansar
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Actualizado: lunes, 11 junio 2018 17:29

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los expertos, que han participado en el Congreso de la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), han advertido de la importancia del tratamiento multidisciplinar del Síndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) en niños para evitar problemas en el desarrollo.

En concreto, cuando en lugar de por la nariz, la respiración se produce a través de la boca se puede ver alterado el desarrollo maxilofacial de los niños en etapa de crecimiento, según han señalado los ortodoncistas de práctica exclusiva José Luis Insua (Almería), Martín Navarro (Málaga) y Encarna de Fernando (Madrid).

Así, el tratamiento habitual del Síndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño en edades tempranas es la adenotonsilectomía, una intervención quirúrgica que normaliza los parámetros de respiración nocturna, además de contribuir a la mejora de los síntomas diurnos, han explicado.

Esta cirugía "es eficaz, pero tiene un moderado ratio de persistencia de enfermedad y no corrige la discrepancia ortodóntica transversal, por lo que resulta necesario un diagnóstico precoz y un tratamiento de ortodoncia asociado para que los resultados sean mejores", han explicado.

Uno de los síntomas más evidentes de este síndrome para los padres son los ronquidos. "Los niños que tienen dificultades respiratorias de vía alta hacen ruido al dormir, aunque no todos los niños que roncan tienen SAOS, es necesario llevarlo a un especialista para que le haga un diagnóstico", ha aclarado Martín Navarro.

Según han explicado, los niños que tienen apnea del sueño suelen dejar de respirar durante 10 a 30 segundos mientras duermen aproximadamente. Estas interrupciones cortas en la respiración pueden ocurrir hasta 400 veces cada noche. Los períodos sin respiración le pueden hacer despertar del sueño profundo reparador.

Este síndrome tiene consecuencias mucho "más graves que los ronquidos". Una de ellas es el déficit de atención en el colegio, puesto que "en algunos casos un mal rendimiento escolar puede deberse a que el niño no respira bien", según el ortodoncista José Luís Insua.

"Igual que en los adultos está demostrada la vinculación de la Apnea del Sueño con accidentes de tráfico, los problemas para respirar durante la noche, les provocan somnolencia durante el día, lo que conlleva dificultad para prestar atención y en muchos casos acaba acarreando problemas de conducta en los niños que lo padecen", ha continuado.

El SAOS también perjudica el desarrollo dentofacial del niño, por ello el ortodoncista es muchas veces es el primero en diagnosticar el problema (junto con el pediatra y el otorrino son los tres profesionales de la salud que suelen detectar las señales de alarma). El otodoncista en cuanto ve la deformidad dentofacial puede revisar la vía aérea gracias a las radiografías que se realizan en las revisiones ortodóncicas (que la SEDO recomienda hacer a los 6 años).

LA IMPORTANCIA DE LA DIVULGACIÓN

"Cuando hay SAOS normalmente se observa una vía aérea estrecha, y hoy en día incluso pueden medirla con las nuevas tecnologías digitales 3D aplicadas al diagnóstico que muchos ortodoncistas de práctica exclusiva tienen en sus consultas, para ver el volumen aéreo que entra", según los expertos.

Y advierten que "a estos niños es importante tratarlos, porque el SAOS les está causando problemas en el desarrollo, no solo dentofacial, sino que suele repercutirles en el día a día, por ello hay que tomarse este problema con seriedad".

Por ello, insisten en la necesidad de la divulgación y del diagnóstico interdisciplinar. "Si los pediatras, otorrinos, los médicos de cabecera que ven a los niños no piensan en la apnea del sueño, estos niños no se diagnostican, porque los padres tampoco conocen los síntomas ni pueden detectarlos", han especificado.

Hay estudios que demuestran que la apnea del sueño infantil no tratada puede produce un deterioro en el rendimiento intelectual, ya que perjudica su desarrollo. Los expertos estiman que puede suponer la pérdida de coeficiente intelectual de hasta 15 puntos.

"Son niños que no descansan bien porque no duermen bien", ha señalado Encarna de Fernando. Para resolver este problema "adecuadamente es necesario un tratamiento interdisciplinar en el que intervienen especialistas de áreas muy diversas, como el pediatra y el ortodoncista, pero también el neumólogo y otorrino".

Estos niños suelen tener una cara característica, "con una mandíbula pequeñita, y echada hacia atrás, lo que les está impidiendo un correcto desarrollo de la vía aérea", destacan, aunque insisten en la importancia de la colaboración interdisciplinar recomendando a los padres que también los lleven al otorrino, porque muchos de ellos necesitan además quitarse las amígdalas y las vegetaciones. Los casos más graves pueden acabar deformando la cara del niño si no se trata a tiempo.