22 de mayo de 2014

Experta avisa de que las cefaleas y el dolor orofacial puede afectar al 55% de la población

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

La jefa de la Unidad del Dolor del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, María Dolores Rodrigo, ha avisado de que las cefaleas y el dolor orofacial, aquel que se localiza en la zona de la cavidad oral y la cara, puede afectar al 55 por ciento de la población.

"Aunque las causas que pueden provocarlo son diversas, es muy difícil detectarlas y saber cuáles son las estructuras que están implicadas en el. Además, su tratamiento y diagnóstico son también complejos porque es necesario identificar la procedencia del dolor y su carácter ", ha explicado la experta, con motivo de la celebración del XI Congreso de la Sociedad Española del Dolor (SED).

De hecho, las cefaleas, uno de los tipos "más comunes" de dolor cefálico y facial, representan el 4 por ciento de las consultas médicas y afectan, al menos, una vez en la vida al 99 por ciento de las mujeres y al 93 por ciento de los hombres.

De todas ellas, tal y como ha explicado la experta, la migraña es la más importante por su frecuencia e intensidad y, además, en el 33 por ciento de los casos producen discapacidad o requieren reposo en cama durante varios días. También ha destacado las neuralgias occipitales, cuyo dolor se extiende por el cuello, limitando la movilidad.

"Los casos severos de cefaleas constituyen un problema clínico de difícil manejo porque obligan a realizar tratamientos con gran cantidad de fármacos en dosis elevadas que, a su vez, precisan de atención médica continuada. Asimismo, esta circunstancia deteriora mucho la calidad de vida de los pacientes, llegando a afectar a los ámbitos psicológico, social y familiar", ha apostillado.

Finalmente, la especialista ha informado de que la neuralgia de trigémino es otra tipología de dolor orofacial con gran incidencia en la población, ya que afecta a una de cada 15.000 personas en España.

"Es considerada como una de las afecciones más dolorosas que existen y, durante años, fue apodada como la enfermedad del suicidio porque no existían tratamientos eficaces. En la actualidad, gracias a los avances en farmacología y a las nuevas técnicas intervencionistas, su abordaje ha mejorado considerablemente", ha zanjado Rodrigo.