30 de mayo de 2019

El éxito y la fama suponen factores de riesgo de inestabilidad mental

El éxito y la fama suponen factores de riesgo de inestabilidad mental
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MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El éxito y la fama suponen factores de riesgo de inestabilidad mental cuando no existe autoconocimiento por parte de la persona afectada, lo que puede desembocar en ansiedad, problemas en el estado de ánimo y el consumo de drogas, ha destacado la psicóloga Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen.

El éxito es la capacidad de sentirse orgulloso y satisfecho sobre los objetivos conseguidos por uno mismo. Así, algunas personas abrumadas por la fama sufren casos de estrés que ponen en peligro su salud mental. En este sentido, la experta ha señalado la "importancia" de aprender a gestionar el éxito a partir de la inteligencia emocional y procesar lo sucedido. Una vez que se ha reestructurado esta situación y se han tomado las decisiones oportunas en función de los deseos y objetivos de cada individuo, "la persona se encontrará con más herramientas psicológicas".

Uno de estos casos se puede observar en el actor Kit Harington, intérprete de Jon Nieve en la serie Juego de Tronos, quien ha sido ingresado en una clínica de rehabilitación por sufrir problemas de ansiedad y consumo de alcohol como consecuencia del agotamiento sufrido por la sobreexposición a los fans, la prensa y las redes sociales. Otros casos destacables son el de la cantante Demi Lovato, que sufrió sobredosis; el de Lady Gaga, quien ha sufrido episodios de depresión, o el de Brad Pitt, que declaró ser adicto a la bebida y haber pasado por una depresión tras su divorcio.

Así, la psicóloga ha explicado que existe una vinculación entre el consumo de bebidas alcohólicas y la depresión, ya que "el alcohol es un depresor del sistema nervioso".

De este modo, ha destacado que hay que estar preparado para triunfar, para ello ha advertido tener "un plan de acción en un doble escenario de éxito-fracaso, lo que nos permitirá reaccionar más rápido y no quedarnos inmovilizados ante emociones negativas". Así ha apuntado que un buen ejercicio es proyectarse hacia el futuro y el éxito mentalmente.

Por último, ha concluido que en estos casos el individuo tiene que aprender nuevas herramientas para afrontar diversas situaciones, ser empujados a descubrir y potenciar nuevas capacidades, conectar con sus fortalezas y eliminar las acciones, sentimientos y pensamientos que no sirven para conseguir sus objetivos.

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